Crónica Madrid.

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Lagasca resuelve imputación a cuatro agentes y a la fiscal gracias a sus vídeos

Lagasca resuelve imputación a cuatro agentes y a la fiscal gracias a sus vídeos

¡No saben dónde coño se están metiendo! ¡Es lo que una asistente les gritó a los agentes de policía, llegando incluso a forcejear con uno de ellos y terminar en los calabozos.

MADRID, 23 de noviembre.

El juicio contra seis agentes de la Policía Nacional que ingresaron con un ariete en un apartamento en la calle Lagasca en 2021 ha dado un vuelco luego de que el inquilino, a través de su abogado, retirara la acusación contra cuatro de los seis policías por cumplir "órdenes erróneas" para ingresar por la fuerza al edificio y dispersar una fiesta ilegal durante la pandemia.

El anuncio de esta retirada de acusación, que se hizo público durante las conclusiones finales, ha cambiado por completo el rumbo del juicio. Mañana se informará a los nueve miembros del jurado popular sobre estas conclusiones. Además, la fiscal Inmaculada Sánchez ha retirado el cargo de allanamiento de morada del que acusaba a los agentes, ya que no implicaba responsabilidad penal al tratarse de un error comprensible, no contemplado en el Código Penal.

Tras las modificaciones en los trámites de las conclusiones, el presidente de la sección ha ordenado a los policías que se levanten del banquillo, ya que no enfrentan ninguna acusación. Los policías han salido emocionados de la sala después de su absolución en sitio, sin necesidad de dictar sentencia.

El abogado Juan Gonzalo Ospina, defensor del inquilino, ha logrado este cambio en los cargos durante la vista del juicio, después de revisar los videos de la intervención y demostrar que los agentes estaban cumpliendo órdenes equivocadas del jefe del operativo.

"Debemos retirar la acusación debido a un error de convicción invencible, ya que actuaron conforme al error inducido por los mandos del operativo", adelantó en su informe de mañana.

Sin embargo, mantiene los cargos contra el subinspector y otro subordinado, ya que fueron los responsables de la intervención y los más activos en la actuación realizada en la madrugada del 21 de marzo de 2021. Para ellos, solicita dos años y medio de cárcel y seis años de inhabilitación absoluta.

En caso de dudas sobre su intención, pedirá que se les condene a un año y tres meses de cárcel y tres años de inhabilitación, argumentando que actuaron bajo un error vencible de prohibición, ya que podrían haber consultado a un superior para verificar si su decisión era errónea.

Además, el abogado ha solicitado la anulación de los videos, una solicitud que fue rechazada por el presidente, y también ha pedido que se inicie una investigación contra los policías que grabaron las intervenciones por revelación de secretos.

Durante el proceso de conclusiones, la fiscal retiró la acusación y solicitó la absolución de los policías, argumentando que los hechos no constituyen un delito.

Inicialmente, la fiscal imputó a los agentes el delito de allanamiento de morada, pero los eximió de responsabilidad penal, ya que consideró que la actuación del jefe del operativo fue imprudente, un aspecto que no está contemplado en el Código Penal.

En la sesión se proyectaron los videos grabados por los agentes, los cuales muestran que durante media hora intentaron forzar la cerradura y advirtieron que iban a derribar la puerta debido a múltiples violaciones de la ley de seguridad ciudadana, incumplimiento de las normas Covid y la existencia de un delito flagrante.

Los jóvenes se enfrentaron verbalmente y de manera desagradable a los agentes, y una de ellos incluso, ya esposada y reducida después de forcejear con un policía, exclamó: "¡no saben dónde coño se han metido! ¡no saben ni en qué se están amparando, me sé la puta ley!". Les insistió varias veces: "Ustedes se están excediendo en sus funciones". La joven terminó llorando en una esquina, ya que estaba opositando para ser abogada del Estado y no podía tener antecedentes penales. El subinspector intentó consolarla y calmarla.

La intervención policial, que es objeto del juicio y que surgió a raíz de una queja de los vecinos, resultó en ocho detenidos de los 14 presentes en la fiesta por resistencia a la autoridad. La detenida que estudiaba Derecho solicitó un "habeas corpus" para comparecer de inmediato ante el juez por una presunta detención ilegal.

Los videos fueron grabados por los agentes con cámaras personales que llevaban en sus chalecos. El abogado Juan Gonzalo Ospina denunció que estas cámaras están prohibidas y argumentó su invalidez, además de solicitar que se impute a los agentes por revelación de secretos.

Las imágenes muestran que los policías advirtieron en una decena de ocasiones que iban a derribar la puerta si no se identificaban, ya que estaban cometiendo una grave desobediencia, citando los artículos de la ley que se estaban violando. Una de las chicas, que en ese momento estaba opositando para abogada del Estado, se enfrentó a los policías y les exigió que fueran al juzgado a obtener una orden de alejamiento.

"Policía, abra la puerta", comienza el primer video proyectado, que muestra el ruido que estaban haciendo los asistentes, con voces fuertes y música. Luego, los agentes comentaron entre ellos que la puerta contaba con un sistema de apertura propio de pisos turísticos.

"Sabemos que están adentro, no queremos usar la fuerza. Por favor, no queremos usar la fuerza, abran la puerta. Tienen que salir e identificarse. O abren la puerta o nos veremos obligados a abrirla. Sabemos que están adentro. Es un asunto serio. Están violando las normas de la pandemia", comentó el subinspector al mando.

"Señores, estamos llevando el ariete. Los vamos a detener. Están haciendo una tontería. Si no abren, estarán cometiendo un delito grave de desobediencia a la autoridad. Estamos frente a un piso turístico, no a un domicilio. Es muy simple. Abra la puerta y se identifiquen", reiteraron y citaron los artículos que violaban de la ley de seguridad ciudadana.

Ante la negativa de abrir, advirtieron que iban a usar el ariete y les pidieron que se alejaran de la puerta. "Aléjense de la puerta, no vaya a ser que los golpee". Una vez dentro, les dijeron: "Mascarillas, mascarillas. Están todos ustedes detenidos", y luego les informaron de sus derechos. "Están todos detenidos, chicos. Ya está", afirmaron.

Después de eso, algunos asistentes se enfrentaron verbalmente y les reprocharon que estaban incumpliendo la ley y que se estaban excediendo en sus funciones. "¡No saben dónde coño se han metido estos!", les espetó