Crónica Madrid.

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La Asamblea aprueba la primera Ley del año para la gestión de residuos.

La Asamblea aprueba la primera Ley del año para la gestión de residuos.

En una decisión histórica, la Asamblea de Madrid aprobó este jueves la Ley de Economía Circular propuesta por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Esta norma, la primera en ser aprobada en la Cámara regional este año, tiene como objetivo fomentar la eficiencia en el uso de los recursos naturales y reducir el impacto de los residuos en la comunidad.

La mayoría absoluta del Partido Popular fue fundamental para sacar adelante esta ley, a pesar de la abstención de Vox y el voto en contra de los partidos de izquierda, Más Madrid y PSOE. Esta norma ya había sido presentada en la legislatura anterior, pero no pudo ser aprobada debido a la convocatoria de elecciones.

Desde el Gobierno regional han explicado que la Ley de Economía Circular busca establecer un nuevo modelo, que promueva la reutilización y reciclaje de materiales para prolongar su ciclo de vida y prevenir la generación de residuos. Además, se pretende construir un sistema productivo y de consumo más eficiente y respetuoso con el medio ambiente, en línea con las directrices de la Unión Europea. Esta ley también busca avanzar hacia la reducción de vertidos y estimular nuevas oportunidades para empresas y municipios de la región.

Según el Ejecutivo regional, se trata de una norma que busca incentivar en lugar de imponer, evitando la burocracia y gastos innecesarios al no requerir la creación de un organismo adicional ni el establecimiento de tasas o impuestos añadidos. Se busca generar beneficios ambientales, así como económicos, sociales y académicos, fortaleciendo la seguridad jurídica, eliminando la hiperregulación, protegiendo el entorno y promoviendo la sostenibilidad, la creación de empleo estable y la prosperidad en la región.

El objetivo principal de esta ley es involucrar a toda la sociedad, fomentando el uso responsable y eficiente de los recursos naturales, alargar la vida útil de los productos generados con ellos, y fomentar su reciclaje y reutilización para reintegrarlos a la cadena de producción.

En el debate parlamentario, la diputada del Partido Popular Miriam Bravo enfatizó que esta ley marcará el rumbo de la gestión inteligente de residuos en los próximos años y destacó su respeto por la normativa estatal, además de su transición hacia un modelo circular.

Por otro lado, el portavoz adjunto de Vox, Íñigo Henríquez de Luna, justificó la abstención de su partido al haber incorporado enmiendas parciales al texto. Aún así, dejó claro que no comparten los fundamentos de la norma, considerándola bastante progresista y cuestionando la necesidad de leyes autonómicas en este ámbito.

El diputado del PSOE, Javier Guardiola, rechazó la ley argumentando que no era necesaria y que perjudicará principalmente a los municipios, sin aportar mejoras medioambientales y respondiendo más a intereses políticos que técnicos. Según él, la norma carece de objetivos y soluciones concretas.

Finalmente, la parlamentaria de Más Madrid, Alodia Pérez, criticó la falta de consenso en esta ley, argumentando que no representa una verdadera Ley de Economía Circular y no propone cambios significativos ni mejoras con respecto al modelo actual.