Crónica Madrid.

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El Defensor del Pueblo respalda la tala de árboles para la ampliación de la Línea 11 del Metro.

El Defensor del Pueblo respalda la tala de árboles para la ampliación de la Línea 11 del Metro.

La oficina de Ángel Gabilondo avala parcialmente la actuación de la Consejería aunque estará "atenta" a la reparación de la zona

MADRID, 26 May.

El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, respalda la acción de la Comunidad de Madrid en la tala de árboles en la ampliación de la Línea 11 de Metro de Madrid que afecta al Paseo de la Infanta Isabel y ha dado por concluida su intervención tras una queja de una ciudadana por la eliminación de árboles en esta área cercana a la estación de Atocha.

En su resolución, la oficina de Ángel Gabilondo determina que la tala de árboles está justificada debido a que se trata de una obra "de esa magnitud", la ampliación de la L11 entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, y que se ha realizado un estudio para minimizar el impacto ambiental.

Sin embargo, aclara que se trata de "consideraciones generales" y da por finalizada su intervención en relación con esta queja, sin entrar en su examen individual debido a un proceso pendiente ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) por estos mismos hechos, en el que se rechazó la suspensión cautelar de la tala solicitada por Aedenat-Ecologistas en Acción en los parques de Arganzuela y Comillas (Carabanchel).

La institución, que ha estado investigando este proyecto durante varios meses, apoya parte de los argumentos presentados por la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, responsable del diseño del proyecto de las obras de construcción de la ampliación de la L11, en cuanto a la justificación de la tala y el plan para minimizar sus impactos, incluyendo la compensación de los árboles perdidos.

La Dirección General de Infraestructuras de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras modificó el proyecto inicial para reducir casi a la mitad los árboles talados, pasando de los 1.027 ejemplares contemplados en el Proyecto Constructivo a los 676 finalmente recogidos en la Declaración de Impacto Ambiental, que también indicaba que otros 203 serían trasplantados.

La institución hace referencia a la Ley 8/2005, de 26 de diciembre, de protección y fomento del arbolado urbano de la Comunidad de Madrid, que prohíbe la tala, el arranque o abatimiento de árboles con más de diez años de antigüedad o veinte centímetros de diámetro de tronco al nivel del suelo en suelo urbano, para resaltar que la realización de obras es una justificación válida para la tala.

"La realización de obras para mejorar las infraestructuras del Metro y la creación de estaciones cercanas, algunas solicitadas por los vecinos, son razones válidas para talar un árbol", afirma la oficina de Ángel Gabilondo en su comunicado, al que tuvo acceso Europa Press.

En este sentido, el Defensor del Pueblo destaca la complejidad de la construcción de una línea de Metro en una ciudad como Madrid. "Una obra de ese tamaño, que se realiza para satisfacer un interés general, inevitablemente genera impactos ambientales y molestias, que deben ser evaluados y corregidos en la medida de lo posible, así como evitar los riesgos para la seguridad de las personas", señala la oficina.

Asimismo, señala que la Consejería ha realizado la evaluación ambiental requerida y ha obtenido las autorizaciones municipales. En cuanto a la reparación necesaria de la zona, un compromiso de la Comunidad de Madrid, la oficina de Ángel Gabilondo subraya que "no se trata solo de preservar el patrimonio existente, sino de fomentar su mejora", y que estará "atenta a la evolución de las medidas tomadas".

En relación a esto, espera que las áreas afectadas por la tala "sean adecuadamente reforestadas y restauradas y que la pérdida de los árboles sea compensada de manera apropiada". Algunos de estos conjuntos arbóreos afectarían a elementos urbanos singulares protegidos dentro del Catálogo de Elementos Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid y bienes incluidos en la zona de amortiguamiento del Paisaje de la Luz, incluido en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en julio de 2021.

Desde la Comunidad de Madrid se ha puesto énfasis en la compensación de los árboles afectados, siguiendo el artículo 2.3 de la Ley 8/2005 de Protección del Arbolado, que requiere plantar un ejemplar adulto por cada año de edad del árbol original. Entre otras cosas, las obras implican la tala de árboles centenarios en el tramo de Atocha y Conde de Casal, incluidos todos los de la acera impar del Paseo Infanta Isabel, plátanos de gran tamaño que alcanzan hasta 30 metros de altura.

En respuesta a esta queja, donde se destaca la falta de estudios hidrogeológicos, el Defensor del Pueblo menciona los impactos en el subsuelo de la ampliación de la L11 y las posibles afectaciones al nivel freático para enfatizar que "se ha tomado en cuenta en términos generales en la fase de evaluación del proyecto, aunque se espera un estudio detallado en una fase posterior".

Según la información proporcionada por la Consejería de Transportes, la oficina de Ángel Gabilondo asegura que no se puede concluir con certeza que el proyecto aborde todos los aspectos requeridos sobre la afectación al subsuelo "sin detalle, pero con suficiente aproximación".

"Es importante destacar que en ningún caso las obras pueden comenzar sin que se realicen y concluyan dichos estudios. También es vital extremar las medidas de seguimiento del programa de vigilancia ambiental durante la fase de construcción para minimizar los riesgos de afectación a las masas de agua subterránea y a las condiciones de seguridad y estabilidad", señala la institución en el documento consultado por Europa Press.