Crónica Madrid.

Crónica Madrid.

Multitudes celebran la llegada de la primavera con Las Mayas en Lavapiés.

Multitudes celebran la llegada de la primavera con Las Mayas en Lavapiés.

Este domingo, cientos de personas se reunieron en Lavapiés, en el distrito de Embajadores, para celebrar la llegada de la primavera con una festividad conocida como Las Mayas, una tradición castiza que ha sido descrita como "colorida y efusiva".

Al son de castañuelas, panderetas y dulzainas, la Plaza de Lavapiés se llenó de vida para recibir la primavera con la celebración de Las Mayas. En esta festividad, una joven llamada Maya es la protagonista, presidiendo un altar elaborado con materiales efímeros, como vegetales y objetos decorativos, luciendo ropajes ostentosos y adornos llamativos.

Con trajes goyescos, bailes folclóricos y un aroma a plantas aromáticas y rosquillas, las calles de la capital se impregnaron de alegría y tradición gracias a esta celebración, declarada Bien de Interés Cultural en 2022 por la Comunidad de Madrid. Las Mayas se llevan a cabo cada primer domingo de mayo en las calles del barrio de Embajadores y en otros lugares de la región, como El Molar, Colmenar Viejo y Leganés.

Madrid se vio invadido por madrileños y visitantes que se acercaron a la emblemática plaza para bailar al ritmo de la música y disfrutar de un ambiente festivo, todo con el objetivo de preservar y celebrar las tradiciones.

Algunos asistentes comentaron a Europa Press su aprecio por la vibrante celebración y la importancia de mantener vivas estas costumbres. Personas como Susana, que creció cerca de la Iglesia de San Lorenzo, ha participado en estas tradiciones desde pequeña y siente un fuerte apego por ellas.

Sofía, vestida con un mantón familiar, también disfrutó de la fiesta por primera vez, destacando la belleza estética y la diversión que aportan estas tradiciones. Para Iván, de Los Castizos, participar en Las Mayas es una forma de honrar la fertilidad y la primavera, resaltando la importancia de que los jóvenes se involucren en estas festividades.

La festividad también atrajo a personas de fuera de la ciudad, como Tatiana, quien elogió la completa y colorida celebración que se vivió en Madrid. Los asistentes recibieron claveles, ramajos de tomillo y romero como regalos, destacando la riqueza folclórica de la ciudad según Salud, una participante venida desde Barcelona.

Luisa, habitante de Madrid desde hace más de seis décadas, celebró el descubrimiento de esta tradición gracias a un grupo de Whatsapp, resaltando la importancia de mantener vivo el folclore y apreciando la estética y la efusividad de la celebración.