Crónica Madrid.

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Futbolistas ponen en evidencia las presiones recibidas tras el beso a Hermoso en el 'caso Rubiales'.

Futbolistas ponen en evidencia las presiones recibidas tras el beso a Hermoso en el 'caso Rubiales'.

Las jugadoras de la Selección española de fútbol Alexia Putellas, Irene Paredes y Misa Rodríguez han confirmado hoy en la Audiencia Nacional que existieron hechos de presión tras el incidente del beso entre el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, y la jugadora Jennifer Hermoso en la entrega de trofeos del Mundial en Sidney (Australia).

Según fuentes fiscales, las futbolistas han ratificado ante el juez Francisco de Jorge los delitos de agresión sexual y coacciones atribuidos a Rubiales en la querella presentada. También han respaldado la versión de Hermoso ofrecida en su declaración ante la Fiscalía el pasado mes de septiembre.

En el interrogatorio a las jugadoras, que ha durado toda la mañana, se les ha preguntado por los episodios clave que ocurrieron después de que el equipo ganase el Mundial. Han tenido que relatar los acontecimientos en el autobús de la selección, en el avión de vuelta a España y durante las vacaciones en Ibiza que fueron pagadas por la RFEF. También han hecho referencia a las supuestas presiones ejercidas por el exseleccionador Jorge Vilda.

Además, se ha mencionado la posible implicación de otras personas en las coacciones hacia Hermoso para que afirmara que el beso había sido consentido. Según las fuentes consultadas, han surgido algunos nombres, pero ninguno considerado relevante en el caso.

Por otro lado, hoy también han declarado por videoconferencia las futbolistas Putellas y Paredes, mientras que Rodríguez ha comparecido en la Audiencia Nacional. Al salir del juzgado, Putellas y Paredes se han negado a hacer declaraciones a los medios de comunicación.

En las próximas fechas, está previsto que el exseleccionador Vilda y el director de Marketing de la RFEF, Rubén Rivera, declaren como investigados. También se ha programado la declaración de otros miembros de la Federación y del entorno de Hermoso.

Por el momento, el juez ha ordenado que Rubiales no pueda comunicarse con la jugadora y que se mantenga alejado de ella a una distancia mínima de 200 metros durante la instrucción del caso.

En su declaración, el expresidente de la RFEF ha negado rotundamente las acusaciones de coacción y ha afirmado que el beso fue consentido. Rubiales ha respondido a las preguntas de todas las partes durante los 45 minutos que ha durado su testimonio como investigado.