Crónica Madrid.

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Los apicultores de Madrid celebran nuevas etiquetas más claras en Europa, pero critican falta de mención a la pasteurización.

Los apicultores de Madrid celebran nuevas etiquetas más claras en Europa, pero critican falta de mención a la pasteurización.

La Asociación de Apicultores de la Comunidad de Madrid (APISCAM) se ha mostrado satisfecha con la aprobación por parte del Parlamento Europeo de nuevas normativas sobre el etiquetado de la miel, un paso que cumple una demanda constante del sector al exigir que se indique de forma visible el país de origen en los envases del producto, aunque ha destacado la falta de regulación sobre la pasteurización.

La decisión, respaldada por el Parlamento con 603 votos a favor, 9 en contra y 10 abstenciones, busca actualizar normas que datan de más de dos décadas y mejorar la información que reciben los consumidores al adquirir productos como miel, zumos o mermeladas para promover elecciones más saludables en el desayuno.

Una vez aprobada en el Parlamento, la normativa deberá ser ratificada por el Consejo y publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea, entrando en vigor veinte días después. Los Estados miembros tendrán dos años para implementarla.

El objetivo principal de estas modificaciones es combatir la presencia de miel adulterada en el mercado europeo, especialmente aquella procedente de países no pertenecientes a la UE, al exigir que se especifique claramente el origen de la miel en el etiquetado, una demanda largamente reclamada por los apicultores españoles, en especial los de Madrid.

Con la Unión Europea posicionándose como el segundo mayor productor de miel a nivel mundial después de China, con alrededor de 502.614 toneladas, España destaca como el país líder en producción. Sin embargo, los apicultores españoles enfrentan dificultades para competir con los bajos precios de la miel china y sus mezclas.

Por otro lado, se señala que gran parte de la miel importada de países externos a la Unión Europea está adulterada con azúcar, sin que esto se detecte en el mercado europeo. Ante esta situación, la nueva normativa obligará a un etiquetado claro que indique las mezclas de miel, los países de origen y el porcentaje de cada uno, satisfaciendo así una de las principales peticiones de APISCAM.

Asimismo, se establece que el etiquetado deberá incluir los porcentajes de miel provenientes al menos de los cuatro principales países de origen, según corresponda, y en el caso de mezclas de varios países, estos deberán aparecer en orden descendente de proporción.

En cuanto a la implementación de sistemas de trazabilidad, la normativa contempla la introducción de un código de identificación único u otra técnica similar para facilitar el seguimiento de la miel desde su producción hasta llegar a los apicultores responsables. Además, se aboga por la creación de una plataforma de expertos de la UE para mejorar el control y detección de adulteraciones en la miel.

Desde la perspectiva de APISCAM, la nueva regulación es un avance en la lucha contra el fraude en la miel, al tiempo que se brinda mayor transparencia a los consumidores respecto a la procedencia y composición del producto. Aunque se celebra este paso, se destaca la necesidad de seguir trabajando en aspectos como la pasteurización de la miel y la implementación de controles de calidad más rigurosos.

En resumen, la aprobación de las nuevas normas europeas sobre el etiquetado de la miel ha sido vista como un avance significativo en la protección de los consumidores y en el apoyo a los apicultores, aunque se plantean retos adicionales para garantizar la calidad y autenticidad del producto en el mercado.