Modificación en el horario de Cercanías C-5 en Madrid por obras en Atocha durante cuatro fines de semana
La línea C-5 de Cercanías Madrid, que conecta Móstoles-El Soto y Humanes, modificará su horario habitual durante cuatro fines de semana, iniciando y finalizando sus recorridos en la estación de Atocha hasta las 10.00 horas. Esta medida, en vigor los días 11 y 12 de abril, 18 y 19 de abril, 25 y 26 de abril, y el fin de semana del 9 y 10 de mayo, responde a las obras de ampliación de la infraestructura en la estación de Atocha, realizadas por Adif.
Este cambio forma parte de un plan de inversión en la infraestructura ferroviaria madrileña, enmarcado en un esfuerzo por mejorar la capacidad y la eficiencia del transporte público en la región, en un contexto donde las administraciones públicas buscan potenciar las conexiones de cercanías ante el aumento de la movilidad y el crecimiento demográfico en Madrid.
En un escenario político marcado por la priorización de infraestructuras y movilidad sostenible, estas obras reflejan la voluntad de las administraciones, tanto regional como estatal, de fortalecer la red ferroviaria para reducir la congestión en otros medios de transporte y cumplir con objetivos de sostenibilidad y descarbonización.
Desde el punto de vista técnico, las obras buscan ampliar la capacidad de la estación de Atocha, facilitando mayor afluencia de trenes y mejorando la gestión del tráfico en las líneas C-3 y C-4, que también operan en esa infraestructura. La elección del periodo de Semana Santa responde a una menor afluencia de pasajeros, minimizando el impacto en los usuarios.
Renfe ha informado a los viajeros a través de diversos canales para que puedan planificar sus desplazamientos, incluyendo anuncios en estaciones, redes sociales y canales de mensajería instantánea, en línea con las políticas de transparencia y atención al usuario en el transporte público madrileño.
En un contexto más amplio, estas actuaciones en la red de cercanías constituyen una pieza clave en la estrategia de movilidad de Madrid, donde la inversión en infraestructura busca equilibrar el crecimiento demográfico, la sostenibilidad y la calidad del servicio en un escenario de aumento de la demanda del transporte público.