La tuneladora Mayrit avanza en la construcción de los 6 kilómetros de la L11 entre Comillas y Conde de Casal.
MADRID, 26 de marzo. En un avance significativo para la infraestructura de transporte de la capital, la tuneladora Mayrit ha comenzado la perforación de aproximadamente seis kilómetros de la Línea 11 del Metro de Madrid. Este proyecto ambicioso está diseñado para conectar la futura estación de Comillas con el nuevo intercambiador de Conde de Casal, incorporando cinco nuevas estaciones que mejorarán considerablemente la conectividad entre el sur y el este de la ciudad.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fue la responsable de iniciar oficialmente las labores de la tuneladora. Esta avanzada máquina, capaz de excavar con rapidez, se encargará de los 5.593 metros que separan Comillas de Conde de Casal, a un ritmo de 15 metros al día, lo que equivale a alrededor de 500 metros mensuales.
Díaz Ayuso destacó que, gracias a Mayrit, se prevé una aceleración del proceso de construcción en comparación con el método tradicional, que solo permitía avanzar 50 metros mensuales. Aunque el método convencional se seguirá utilizando en algunos tramos de la zona de Comillas, se prevé un avance mucho más rápido hacia otras direcciones.
La presidenta también se refirió a este proyecto como "la gran diagonal" de Madrid, que suma más de 33 kilómetros y 20 estaciones, uniendo todas las líneas del metro y puntos clave de la capital como la estación de Atocha y el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas. Este desarrollo beneficiará a cerca de 900.000 ciudadanos, incluyendo los que se dirigen al circuito de Fórmula 1 en Ifema Madrid.
El proyecto incluye cinco nuevas estaciones, de las cuales dos serán de nueva construcción en Comillas y Madrid Río, mientras que habrá tres estaciones de enlace en Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal. Estas estaciones estarán diseñadas con accesos modernos que incluirán escaleras fijas y mecánicas, así como ascensores y rutas adaptadas para garantizar la accesibilidad total.
El trabajo en esta infraestructura involucrará a 300 trabajadores que se encargarán de las operaciones todos los días de la semana en turnos continuos, con el objetivo de maximizar el ritmo de trabajo, como subrayó la presidenta regional.
La tuneladora Mayrit funcionará sin detenerse, salvo para cambios de piezas desgastadas, mientras instala anillos formados por siete dovelas que refuerzan el túnel a medida que avanza. Para llevar a cabo esta construcción, se requerirán 32.000 toneladas de acero y 210.000 metros cúbicos de hormigón, con la producción de más de 25.000 dovelas iniciada en septiembre de 2025 en una planta diseñada para este fin.
El Gobierno regional destinará más de 739 millones de euros a este fase inicial de la ampliación de la Línea 11, que una vez completada alcanzará los 33 kilómetros y conectará Cuatro Vientos con Valdebebas. De ese total, se asignarán 586 millones para la ejecución del túnel y las cinco estaciones, tras la reciente autorización de un incremento de 53,7 millones por parte del Consejo de Gobierno.
Asimismo, el proyecto incorporará medidas destinadas a mitigar los efectos ambientales de las obras, atendiendo a las solicitudes de diversas entidades y asociaciones. Se planifican actividades como la restauración de jardines y parques y otras acciones compensatorias en áreas verdes adyacentes a la obra.
La puesta en marcha de Mayrit, que mide 98 metros de largo y pesa 1.500 toneladas, ha involucrado el esfuerzo de 70 profesionales, incluidos soldadores y técnicos que trabajaron en el ensamblaje de la cabeza de corte. Esta tuneladora es la primera de su clase utilizada en las ampliaciones del Metro en los últimos 15 años y fue fabricada durante 20 meses en Schwanau, Alemania, un destacado centro de tecnología de excavación subterránea.
El diseño de la rueda de corte incluye 54 discos para perforación uniforme, 172 picas para erosionar el terreno y 24 rastreles que ayudan a eliminar los desechos. Estos materiales se evacuan mediante una cinta transportadora de seis kilómetros de longitud.
El ensamblaje de la tuneladora se llevó a cabo a 29 metros de profundidad, donde se situarán las futuras vías de la línea. Su transporte a Madrid requirió una compleja operación logística que abarcó más de 2.000 kilómetros por tierra y mar.