La caza en Madrid inicia con fauna debilitada tras el incendio de Sierra Oeste
La temporada de caza en Madrid comienza con fauna debilitada tras el incendio de Sierra Oeste, generando debates sobre sostenibilidad y protección ambiental.
La temporada de caza 2026-2027 en la Comunidad de Madrid ha comenzado en un contexto de preocupación ecológica. La Sierra Oeste sufrió un incendio que afectó a unas 28.000 hectáreas, dejando a la fauna local en estado de vulnerabilidad. Los colectivos ecologistas demandan la suspensión de la actividad cinegética en las áreas afectadas para proteger a los animales supervivientes y facilitar su recuperación.
El Gobierno regional ya prohibió la caza en las zonas quemadas, pero la presión cinegética en las áreas colindantes continúa generando controversia. La Plataforma Ecologista Madrileña solicitó en agosto extender las restricciones para favorecer la recuperación de la fauna, sin recibir respuesta aún. Mientras tanto, se llevan a cabo acciones para alimentar a animales en condiciones críticas.
Las cifras oficiales indican que en la región hay aproximadamente 45.000 licencias de caza, con más de un millón de animales abatidos en la temporada pasada, principalmente especies menores como conejos, palomas y perdices. La duración de la temporada se extiende hasta febrero, aumentando la incertidumbre sobre la sostenibilidad de estas actividades en un contexto de emergencia ecológica.
Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid suspendió cautelarmente la caza de nueve especies de aves, tras alegaciones de SEO/BirdLife sobre el declive poblacional de estas especies. La decisión establece restricciones durante los periodos hábiles, aunque el Gobierno regional considera presentar alegaciones basadas en estudios que respaldan la actividad cinegética.
Este escenario refleja una tensión entre la gestión de recursos naturales y las políticas ecológicas en la región. La comunidad política enfrenta el reto de equilibrar intereses económicos del sector cinegético con la protección del medio ambiente, en medio de una creciente conciencia social sobre la biodiversidad y la sostenibilidad.
De cara al futuro, la situación en la Sierra Oeste podría marcar un punto de inflexión en la regulación de la caza en Madrid. La prioridad parece ser ahora la recuperación ecológica tras el incendio, con posibles cambios en la legislación y en las prácticas cinegéticas para garantizar la conservación de la fauna local.