Finaliza el soterramiento de la A-5 en Madrid, abrirá en diciembre con zonas verdes y energía solar
El soterramiento de la A-5 en Madrid, obra de 420 millones de euros, estará operativo en diciembre. La infraestructura conecta barrios desde finales de los 60 y busca transformar la movilidad y el entorno urbano en el suroeste de la capital.
Este proyecto, uno de los más ambiciosos del mandato de José Luis Martínez-Almeida, incorpora espacios verdes, zonas recreativas y una red de energía fotovoltaica. La obra también incluye la creación de tres colinas artificiales y la integración de la parcela de la antigua subestación de Iberdrola en el entorno urbano.
Las implicaciones son significativas. La actuación reducirá la barrera que supuso la autovía durante décadas, favoreciendo la cohesión social y ambiental. Además, la transformación busca potenciar la movilidad sostenible mediante paseos peatonales, carriles bici y zonas de estar, además de contribuir a la mitigación del ruido y la mejora del paisaje urbano.
Desde una perspectiva política, el proyecto refleja la apuesta del Ayuntamiento por la sostenibilidad y la recuperación de espacios públicos, aunque su financiación depende en parte de colaboraciones con el Estado. La posible ampliación hasta la M-40 representa una prioridad futura, en línea con la visión de una ciudad más integrada y respetuosa con el medio ambiente.
El soterramiento se inscribe en un contexto de cambio en Madrid, donde las grandes avenidas dejan de ser solo ejes de tránsito para convertirse en corredores de calidad urbana y ecológica. La continuidad del proyecto y su ampliación dependerán de las decisiones políticas y la colaboración institucional en los próximos años.