Qué hay detrás del carillón de la Casa de la Villa y su posible restauración
El concejal Ignacio Ansaldo propone restaurar el carillón de la Casa de la Villa, silenciado en los 2000, con tres alternativas técnicas y de ubicación.
El concejal no adscrito Ignacio Ansaldo ha propuesto estudiar la restauración del carillón de la Casa de la Villa, instalado en 1986 y silenciado años después. La iniciativa abre un debate sobre su viabilidad técnica, su coste y su posible uso turístico y cultural.
El carillón se colocó en la azotea del antiguo Ayuntamiento de Madrid, en la Plaza de la Villa, en 1986. Durante la Alcaldía de Alberto Ruiz-Gallardón, el sistema fue silenciado tras recibir quejas de vecinos. Desde entonces permanece sin funcionar.
El contexto es relevante. En España son escasos los carillones considerados monumentales, como los de El Escorial, el Palau de la Generalitat, la basílica de Sant Pasqual o la Torre de la Dalia. Los relojes con carillón automático, como el de la Puerta del Sol, pertenecen a otra categoría.
Según Ansaldo, el instrumento de la Casa de la Villa no cumple del todo la definición técnica de carillón. Aunque dispone de 25 campanas, carece de teclado manual y pedalero, y ese matiz condiciona cualquier proyecto de recuperación.
El concejal ha planteado tres alternativas. La primera es instalar un sistema eléctrico con centralita programable para interpretar melodías clásicas, temas populares madrileños y villancicos. La segunda pasa por convertirlo en un carillón completo, con cabina y teclado, lo que exigiría elevar un conjunto de unas cuatro toneladas y media. La tercera consiste en trasladarlo a un espacio público, como la Plaza de Oriente.
La propuesta se apoya también en la declaración de la Unesco de 2022, que reconoció el toque manual de campanas en España, incluidos los carillones manuales, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Más allá del instrumento, el debate ilustra la tensión entre patrimonio sonoro, convivencia vecinal y estrategia turística en el centro de la capital.