Qué hay detrás de la Corona de la Almudena gigante que se repartirá en la Plaza Mayor
Una Corona de la Almudena de 300 kilos y 25 metros de diámetro se repartirá en la Plaza Mayor de Madrid el 9 de noviembre, con más de 5.000 porciones gratuitas.
La Plaza Mayor de Madrid acogerá el próximo lunes 9 de noviembre una Corona de la Almudena de unos 300 kilos de peso y 25 metros de diámetro, de la que se repartirán más de 5.000 porciones gratuitas con motivo de la festividad de la patrona de la capital. La iniciativa está organizada por la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE Madrid) en colaboración con el Ayuntamiento y comenzará a las 12.30 horas frente a la Casa de la Panadería.
Si la meteorología no acompaña, el evento se trasladará a la sala Bóvedas de la Casa de la Panadería. En ese caso, las raciones se distribuirán en distintos puntos de los soportales de la Plaza Mayor, según ha señalado ACYRE en un comunicado.
La receta elegida es la más tradicional, con relleno de crema pastelera y el toque aromático del Anís de Chinchón, ingrediente que, según la información facilitada, distingue a este dulce del roscón de Reyes. Durante estos días, pastelerías y restaurantes madrileños también ofrecen versiones con nata, trufa o cabello de ángel.
El presidente de ACYRE, Eduardo Casquero, ha explicado el papel de esta elaboración en la historia de la repostería. Según sus palabras, "la Corona de la Almudena es la culpable de que desde su creación los roscones de Reyes comenzaran a rellenarse de nata, trufa o crema, ya que hasta que no nació este dulce los roscones no iban rellenos". Antes, según el mismo testimonio, únicamente se decoraban con azúcar y frutas escarchadas.
El origen de este dulce se remonta a 1978, cuando el gremio de pasteleros madrileños decidió crear una elaboración propia en homenaje a la Virgen de la Almudena, vinculando su festividad a una tradición gastronómica de la ciudad. Para su diseño tomaron como referencia la corona que luce la imagen de la patrona en la Catedral de Madrid. Es una pieza de bollería artesanal con textura tierna y esponjosa, similar a la del roscón de Reyes.
Como guiño a su origen, es habitual que estas coronas incorporen una pequeña figura de la Virgen, colocada sobre el dulce o en su interior.