La tuneladora 'Mayrit' inicia operaciones esta semana en Comillas para el túnel de la L11 del Metro.
El avance tecnológico en infraestructura en Madrid ha dado un paso significativo con la llegada de la tuneladora 'Mayrit', que se encuentra lista para iniciar la excavación del túnel que ampliará la Línea 11 del Metro, conectando Plaza Elíptica con Conde de Casal. Este proyecto, que se espera concluya en 2027, representa un hito en la modernización del transporte público en la capital.
Construida en la fábrica alemana Herrenknecht AG durante un periodo de 20 meses, 'Mayrit' llegó a su destino en diciembre pasado, donde fue ensamblada meticulosamente en el parque de Comillas, en el distrito de Carabanchel. Este ensamblaje, que tomó tres meses, marca el inicio de una obra crucial para la movilidad de miles de ciudadanos.
Desde el pasado 24 de febrero, se han estado llevando a cabo pruebas mecánicas e hidráulicas para asegurar que todos los sistemas de la tuneladora funcionen a la perfección antes de iniciar las excavaciones. Se construyó una estructura de reacción que permite la estabilidad necesaria para soportar diez anillos ciegos mientras la máquina se prepara para su misión.
El inicio de las labores de excavación está previsto para esta semana, prestando atención a la magnitud de la tarea que representa excavar 5.227 metros hacia la estación de Conde de Casal. A diferencia de los métodos tradicionales que requieren mucho más tiempo, 'Mayrit' tiene la capacidad de avanzar entre 400 y 500 metros mensuales, lo que resalta la eficiencia de la maquinaria moderna en comparación con la excavación manual.
El proyecto de túnel contempla una longitud total de 6.626 metros y la construcción de cinco estaciones, de las cuales dos serán completamente nuevas (Comillas y Madrid Río), y tres servirán como puntos de enlace (Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal). Para que 'Mayrit' pudiera comenzar su trabajo, fue necesario completar el tramo inicial de 679 metros entre Plaza Elíptica y Comillas utilizando el método de 'pico y pala', que resulta mucho más lento. Dicha tarea se finalizó el 20 de enero con éxito.
Una vez que inicie su trabajo en la excavación, la tuneladora enviará cuatro nuevos cales en cada una de las estaciones sucesivas. El primero se será en Madrid Río, a 1.114 metros de su posición actual, después de lo cual se llevará a cabo una revisión de la máquina antes de continuar hacia Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal.
La tuneladora ha sido denominada 'Mayrit' en un homenaje a la nomenclatura árabe que se utilizaba para referirse a la capital española. Con 98 metros de largo y 1.500 toneladas de peso, esta imponente máquina está diseñada para avanzar prácticamente de forma continua sin necesidad de abrir zanjas en la superficie, lo que minimiza las molestias en la zona.
'Mayrit' está equipada con un escudo EPB (Earth Pressure Balance), optimizado para excavar en terrenos cohesivos. Su diseño incluye grippers y cortadoras adaptadas a las características geológicas del área, compuesta por peñuelas, toscos y arcillas negras, asegurando un rendimiento eficiente y seguro durante las excavaciones.
La tuneladora cuenta con un cabezal de corte de 9 metros de diámetro, adornado con la bandera de la Comunidad de Madrid y diseñado para fragmentar terrenos duros gracias a sus 54 discos y 172 picas. Además, integra 24 rastreles que facilitan la recolección del material excavado, cuyo traslado se realizará a través de una cinta transportadora de seis kilómetros de longitud, con un depósito de residuos configurado en la superficie.
A medida que avanza, 'Mayrit' colocará dovelas de hormigón de 1,7 metros de espesor para revestir el túnel, donde se estima que se necesitarán 32.000 toneladas de acero y 210.000 metros cúbicos de hormigón para completar la estructura, resaltando la magnitud de la obra en términos de recursos y tecnología.
Desde su cabina de mando, los operarios podrán supervisar el avance de la tuneladora y otros parámetros cruciales, además de contar con sistemas de seguridad y una zona de descanso. Este equipo trabajará de manera continua, las 24 horas del día, cada día de la semana, con más de diez operarios en turnos que maximizarán la eficiencia del proyecto. Solo se detendrán para el cambio de piezas desgastadas aproximadamente cada 1.000 metros, asegurando así el ritmo constante de la obra.