La Semana Cervantina de Alcalá de Henares logra reconocimiento internacional
La celebración de la Semana Cervantina en Alcalá de Henares ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. La distinción llega después de décadas de consolidación, que incluyen la recuperación del documento de bautismo de Miguel de Cervantes, fechado en 1547, y su protección durante la Guerra Civil. La festividad, que se celebra del 8 al 12 de octubre, combina patrimonio, cultura y tradición para potenciar el turismo y la economía local.
El origen de esta festividad se remonta a un hallazgo accidental en un libro parroquial oculto en un pozo durante la Guerra Civil. La partida de bautismo de Cervantes fue recuperada en 1939 y actualmente se exhibe una vez al año en la capilla del Oidor. La conmemoración empezó a tomar forma en el siglo XIX y se consolidó en el siglo XX, con actividades culturales, recreaciones históricas y ferias temáticas.
Este reconocimiento internacional refleja la importancia de Alcalá de Henares como patrimonio cultural y literario, además de reforzar su proyección global. La celebración ha evolucionado, integrando aspectos turísticos y culturales que atraen a visitantes nacionales e internacionales, y generando un impacto positivo en el sector hostelero y comercial.
Desde un punto de vista político, la declaración responde a esfuerzos institucionales por promover la cultura y el turismo como motores de desarrollo local. La alcaldesa, Judith Piquet, ha destacado el valor de la festividad para reforzar la identidad y la economía de la ciudad, sin que ello diluya su carácter tradicional y su vínculo con Cervantes. La iniciativa también forma parte de la estrategia de la Comunidad de Madrid para potenciar eventos culturales de relevancia internacional.
En perspectiva, la próxima edición de la Semana Cervantina buscará ampliar su alcance internacional, fortaleciendo alianzas culturales y promoviendo la ciudad como destino literario y patrimonial. La declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional marcará un hito en la historia de Alcalá, proyectando su legado en un escenario global y consolidando su papel en la promoción del patrimonio cultural español.