• jueves 11 de agosto del 2022
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Viticultores adelantan la vendimia por elevadas temperaturas y sequía y alertan del riesgo en la próxima cosecha

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Las permanentes elevadas temperaturas y los golpes de calor han acabado con "el 90% de la producción de aceitunas"

MADRID, 6 Ago.

Agricultores del ámbito vitivinícola madrileño han adelantado la vendimia a fines de agosto y principios de septiembre gracias a las elevadas temperaturas y de la sequía, y han alertado del riesgo que corren las cosechas del próximo año.

"Nosotros estamos trabajando el albillo real (un género de uva), que es una pluralidad muy tradicional, asimismo temprana. Antes se recogía en la tercera semana de agosto pero este año la hemos comenzado a coger el día de hoy", indicó este sábado a Europa Press la viticultora Isabel Galindo, del concejo de San Martín de Valdeiglesias.

Galindo aseguró que la planta que da la uva está en este preciso momento "muy estresada" a raíz del tiempo y de las olas de calor por el hecho de que se está registrando un verano "que se ha comido la primavera". Esta situación ha concepto el adelantamiento del período de la viña y, por consiguiente, su obtenida.

También ha subrayado que el adelanto de la cosecha "no es lo que mucho más preocupa" sino más bien la planta por el hecho de que le queda todavía "bastante paseo" hasta el momento en que finalice el período y eso va a ocasionar, según afirma, que peligre "considerablemente más" la cosecha del año próximo.

Andrés Pérez, de Asaja Madrid, ha incidido en que todavía no está afirmado pero que "se rumorea" este adelanto y que las primordiales causas son la temperatura y la presente sequía.

Para Pérez, que la uva madure antes de tiempo y que se adelante la vendimia piensa eminentemente un inconveniente para la planta "pues no transporta un período habitual", lo que repercutirá en la cosecha del año próximo.

Recoger la cosecha antes de tiempo hará que sea mucho más pequeña "por el hecho de que no ha engordado" y una perdida de kilogramos, si bien no se reduzca la calidad. "Se van a perder kilogramos para labradores y bodegueros", ha reconocido. Y ha alertado de que el olivar asimismo se adelantará indudablemente gracias a la sequía, por el hecho de que no posee bastante agua.

Uno de los viticultores de la Comarca de Navalcarnero, Federico Benítez, ha movido que aparte del inconveniente con la viña, la incesante temperatura alta y los golpes de calor han acabado con "el 90 por ciento de la producción de aceitunas". Se debe a que la oliva en el mes de julio hace la floración y precisa una temperatura media, situación que no se ha ante este verano.

A este inconveniente se le suma el adelantamiento de la vendimia, donde Benítez ha reconocido que asimismo deberá agarrar las uvas antes, en lugar de en la época de septiembre. Esto se va a traducir en que se perderá "bastante peso" del producto.

"Al no tener jugo, por el hecho de que esta medio madurada, lo que precisa es humedad y no ha llovido. Esto va a sospechar pérdidas al coger menos kilogramos pues la uva tendrá menos tamaño y vamos a sentir menos dinero", ha lamentado.

Al igual que sus compañeros viticultores, su primordial preocupación se enfoca en la planta de cara a la cosecha que viene. "La planta se marcha a soportar bastante y no va a generar. Esperemos que el invierno venga lluvioso pues como venga seco... A la visión está que pierde el papel, le está afectando bastante el agobio a la planta", ha subrayado.

Según señala Benítez, la uva va a disminuir varios kilogramos y, en lugar de tener el tamaño de "un garbanzo español", este año va a quedarse "como un guisante", lo que afectará de forma negativa a la producción de vino.

A estos inconvenientes se le suma el de los conejos, que se comen las plantas de la uva y les hace perder una gran parte de la cosecha. "He debido alambrar por el hecho de que hay una reserva de estos animales increíble", ha concluido.