Urda: 68 fallecidos y 53 heridos tras el accidente ferroviario, con búsquedas aún en curso
Urda (Toledo): 68 fallecidos y 53 heridos tras el accidente ferroviario. Continúan los trabajos de búsqueda con drones térmicos, unidades caninas y la UME.
Los equipos de rescate siguen trabajando en el lugar del accidente ferroviario de Urda (Toledo) para descartar que queden más víctimas atrapadas entre los restos de los trenes. La cifra oficial de fallecidos asciende a 68, según confirmó la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla.
Padilla explicó que las tareas continúan "con mucho cuidado" hasta confirmar que no hay más personas fallecidas. Las unidades caninas volverán a actuar en la jornada, y se emplean también drones térmicos capaces de detectar cuerpos que la vista no alcanza a identificar. La maquinaria pesada ya está en el escenario, pero no se usará de forma precipitada: levantar un vagón sin comprobar su interior podría causar daños irreparables.
El balance de heridos se mantiene en 53 personas ingresadas en hospitales de la región. Quince de ellas permanecen en unidades de cuidados intensivos, principalmente en Ciudad Real, Alcázar de San Juan y Toledo. Hospitales de Manzanares, Valdepeñas y Albacete también atienden a pacientes. Según la portavoz, se intervino a heridos incluso durante la noche del miércoles.
Para los familiares, el Gobierno autonómico ha habilitado el teléfono 900 122 112. En Toledo se han dispuesto dos espacios de acogida, el albergue del Castillo de San Servando y la Casa Pastoral del Arzobispado, ante la dificultad de encontrar alojamiento en la ciudad.
Desde el punto de vista institucional, la respuesta ha exigido una coordinación amplia. El Gobierno de España envió la Unidad Militar de Emergencias (UME), y las comunidades autónomas, a través de sus distintos departamentos, pusieron recursos humanos y materiales a disposición. Padilla subrayó que las primeras llamadas llegaron de las regiones limítrofes, aunque después se sumaron todas. A ello se añade el trabajo de voluntarios, coordinados o independientes, y una respuesta ciudadana masiva a la llamada a donar sangre, hasta el punto de que algunas personas tuvieron que ser derivadas a centros de salud por la afluencia.
El caso plantea interrogantes que irán más allá de la fase de rescate. La investigación deberá determinar las causas del siniestro, y la gestión de la emergencia servirá de referencia para evaluar la coordinación entre administraciones en situaciones de crisis de gran escala. Por ahora, la prioridad sigue siendo cerrar la búsqueda, atender a los heridos y acompañar a las familias de las víctimas.