Crónica Madrid.

Crónica Madrid.

Reyes Magos y personajes literarios se unen para resaltar el valor del saber en medio del frío.

Reyes Magos y personajes literarios se unen para resaltar el valor del saber en medio del frío.

Este lunes, las calles de Madrid se llenaron de un ambiente mágico y de alegría con la esperada Cabalgata de Reyes, cuyo lema este año fue 'El saber compartido'. A pesar de las bajas temperaturas que dejó la nevada del día anterior, el evento logró calentar el espíritu de miles de asistentes.

En esta edición, el evento celebró la sabiduría y el aprendizaje, rindiendo homenaje tanto a los Reyes Magos, considerados "guardianes de antiguos saberes", como a aquellos que inspiren la curiosidad. Entre las carrozas, los asistentes pudieron apreciar a personajes icónicos como Don Quijote y su fiel compañero Sancho Panza, además de figuras de la literatura de ciencia ficción, como el Capitán Nemo.

El desfile comenzó a las 18:00 horas en la plaza de San Juan de la Cruz y recorrió el emblemático Paseo de la Castellana hasta culminar en la plaza de Cibeles. A pesar de que el termómetro marcaba apenas 2°C, la sensación térmica era de -2°C, lo que no impidió que una multitud disfrutara del espectáculo. Más de 2.100 participantes contribuyeron a la festividad, repartiendo 1.200 kilos de caramelos sin azúcar durante las tres horas de magia.

El inicio del evento fue marcado por la animada presencia de la Wallof Sound Marching Band de Wisconsin, que inundó la ciudad con su música. A ellos les siguió una impresionante figura iluminada, la estrella de Oriente, que guió el desfile adornada con constelaciones y ángeles. Este espectáculo visual iluminó el centro de la capital en una de las noches más esperadas del año.

Los más pequeños, bien abrigados con guantes, bufandas y gorros, esperaban con emoción en las aceras, pidiendo dulces a medida que las carrozas pasaban frente a ellos. No solo los niños mostraron entusiasmo por los caramelos; también los adultos se unieron a la tradición de recoger estos dulces con ilusión.

La primera carroza fue la del Rey Melchor, decorada en un vibrante color verde y representando la astronomía, flanqueada por planetas que adornaban su carroza en forma de telescopio. A continuación, el Rey Gaspar hizo su entrada vestido de rojo con un carruaje que simbolizaba las ciencias y la numeración. Finalmente, el Rey Baltasar, ataviado en azul y sentado sobre una carroza que llevaba un gran libro, simbolizaba la literatura.

El desfile fue un festín visual, con grandes figuras celestiales y aves luminosas que acompañaban a las carrozas, creando un ambiente cósmico y lleno de curiosidad. La música de la Swing Engine Marching Band acompañó al evento, donde el confeti y las burbujas añadieron un toque especial al momento festivo.

En total, más de 2.100 personas trabajaron para que la ilusión de los Reyes Magos regresara a iluminar Madrid, en un evento que reunió a siete compañías nacionales, tres internacionales y más de 250 pajes reales, asegurando que esta tradición se mantenga viva en el corazón de todos.