• viernes 09 de diciembre del 2022
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Prosigue la acampada para reclamar la reapertura de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria

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MADRID, 19 Jun.

Vecinas y vecinos de Carabanchel llevan campings frente a las puertas de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP) del vecindario desde la noche del jueves 16 de junio para reclamar a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid su instantánea reapertura.

La acampada efectuada en la avenida Aguacate número 9 se marcha a alargar cuando menos hasta el domingo durante la noche. Entonces en una reunión los campings van a decidir los próximos pasos.

Con esta queja, afín a la acampada que sostuvieron recientemente a lo largo de una semana vecinos del próximo vecindario de Villaverde, demandan la reapertura instantánea de los 37 SUAP cerrados desde el 22 de marzo de 2020, por la Comunidad de Madrid que lo justificó entonces como una necesidad para lograr combatir contra la pandemia.

"Superada esta o por lo menos sus limitaciones desde hace unos meses en Madrid, hoy día su cierre ahora no posee justificación y de ahí que se convirtió en entre las medidas mucho más denunciadas en las innumerables movilizaciones en defensa de la sanidad pública en Madrid. Pese a la presión el presente Consejero de Sanidad sostiene estos centros cerrados y se restringe a asegurar que la administración madrileña 'sigue aprendiendo la redimensión de la atención de la urgencia tanto hospitalaria como extrahospitalaria'", han denunciado.

Por eso, los vecinos, candado de aguardar, decidieron pasar a la acción para hallar su reapertura. Por eso están acampados frente al SUAP de Carabanchel, en la Avenida de Aguacate 9. Un SUAP que atiende al distrito de 260.000 pobladores, el mucho más poblado de Madrid. En 2019 asistió cada día un promedio de 63 personas o, lo que es exactamente lo mismo, 23.000 atenciones en ese año.

Ahora esas 23.000 personas que no tienen la posibilidad de ser atendidas en este SUAP aquí, de manera próxima y dinámica, tienen 2 opciones: aguardar a hallar cita en su hospital o asistir a las emergencias hospitalarias de los tres centros de salud de referencia (Hospital Gómez Ulla, Hospital Clínico San Carlos o al Hospital 12 de Octubre).

"En los dos casos se sobrecargan aún mucho más los dos escenarios asistenciales y se demora la atención, forzando al tolerante a moverse innecesariamente", remarcan los participantes de la manifestación.

Pero no es solo a nivel de Carabanchel, el encontronazo de su cierre en el grupo del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) es visible. Los 37 SUAP, que dependen del SUMMA 112, abrían en el momento en que cerraban los Centros de Salud de Atención Primaria (noches, fines de semana y festivos) y eran gadgets "eficientes y eficaces".

Como prosigue recogiendo la página web de la Comunidad de Madrid, "si tiene una urgencia, hay un centro abierto muy cercano a su residencia". "El SUMMA 112 de la Comunidad de Madrid pone a su predisposición los Servicios Urgencias de Atención Primaria, que están situados en distintas Centros de Salud o Especialidades con ingreso distinguido. Los Servicios de Urgencias de Atención Primaria tienen médicos, enfermeras y especialistas en Emergencias Sanitaria. Puede asistir a estos centros si precisa atención de urgencia fuera del horario ordinario de su Centro de Salud o en festivos", prosigue figurando.

En el mes de enero del 2020, último mes del que se disponen datos, en los 37 SUAP se atendieron a 71.066 pacientes, de los que menos de un 8% se derivaron al hospital. Y con una espera media para la solicitud médica de 20 minutos.

"Con su cierre los pacientes perdemos continuidad asistencial, disponibilidad y una atención próxima y rápida. Esto tiene graves secuelas para la población, puesto que ha conllevado un aumento destacable de las visitas a las emergencias hospitalarias, emergencias que llegaron a tener el mes pasado cantidades récord de pacientes atendidos y que están en varios centros de salud, colapsadas", remarcan.

Los trabajadores de los SUAP, tras el cierre de sus centros en el mes de marzo 2020 fueron apartados al IFEMA, entonces a vacunódromos masivos (Wanda Metropolitano y Wizink center) y en la actualidad fueron mandados en el Hospital Zendal. Según denuncian ellos mismos, en estos instantes los 196 trabajadores allí alejados vacunan todos los días a una media de 400 personas. Es decir que a los largo de sus 12 horas de jornada laboral, le se ajusta a cada profesional poner 2 vacunas. "No tenemos la posibilidad de dejar que sigan cerrados, estando los 37 centros libres y sus trabajadores y trabajadoras deseando que les dejen retomar su actividad laboral", remarcan.

La reapertura de esta emergencias fue asimismo reclamada el jueves 16 por los trabajadoras de los SUAP con una concentración frente a la Asamblea de Madrid, y por el movimiento vecinal madrileño con acciones y manifestaciones frente varias centros en distintas distritos de Madrid. En Carabanchel, iniciamos una acampada frente nuestro centro.

Los SUAPs forman un servicio fundamental en la prestación de cuidados del ciudadano, tanto en su continuidad asistencial, de qué forma en la modulación de la urgencia hospitalaria y la atención principal, recuerdan.

El viernes 17 la Consejería de Sanidad convocó de manera urgente a las organizaciones sindicales que forman pare la Mesa Sectorial una asamblea para tratar "la reordenación de efectivos del SUMA 112". Es posible que la Comunidad de Madrid anuncie ahí que piensa realizar con ellos.

"Sea como sea el resultado de esa asamblea, los y las vecinos vamos a seguir demandando lo que nos forma parte: una sanidad pública de todas y cada una para todas y cada una y un trato digno a todo el plantel sanitario a fin de que logren realizar su trabajo en las mejores condiciones probables", concluyen los vecinos de Carabanchel en un comnunicado.

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