En la jornada del lunes, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, descalificó las acusaciones realizadas por trabajadores del Hospital de Torrejón de Ardoz respecto a la supuesta priorización de operaciones en función de la rentabilidad de los pacientes. Matute exigió "evidencias concretas" que respalden tales afirmaciones.
Durante una rueda de prensa en una farmacia de la capital, donde presentó el programa de distribución de kits de detección para el cáncer de colon y recto, la consejera mostró escepticismo frente a las denuncias que se basan en "capturas de pantalla" enviadas por quienes aseguran haber recibido directrices en este ámbito.
"Me gustaría que se nos enviaran esas capturas que circulan en los medios como pruebas sólidas, porque lo que tengo son cartas de los jefes de servicio y supervisores afirmando que nunca recibieron tales órdenes", subrayó Matute, reafirmando su compromiso con la verdad en el sector sanitario.
El enfoque de la consejera se centró en la importancia de los documentos oficiales y los resultados de las auditorías realizadas en el hospital, las cuales han sido más de 40 en el presente año. Matute destacó que estas auditorías indican que las listas de espera están por debajo de la media en instalaciones similares y que el centro ha realizado casi 700 operaciones y ha atendido cerca de 100.000 consultas, además de contar con un incremento en su plantilla profesional.
Matute abogó por el respeto a la libertad de expresión, pero también hizo un llamado a la rigurosidad en la presentación de datos al afirmar: "Las denuncias no pueden sustentarse en la anónima opinión de cualquiera, sino que deben basarse en documentos verificables".
En un intento de tranquilizar a los pacientes del hospital, la consejera reiteró que es fundamental contar con información fidedigna para respaldar las acusaciones. "Que me lo demuestren", expresó, enfatizando que hasta la fecha no ha recibido "ningún documento" que confirme las denuncias planteadas.
Mientras tanto, Matute criticó las "inaceptables" declaraciones realizadas por el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, quien mencionó la necesidad de rentabilizar a los pacientes y desautorizó las insinuaciones sobre la reutilización de materiales quirúrgicos desechables.
“La portavoz del PSOE, Mar Espinar, llegó a afirmar que se llevaban materiales a casa para limpiarlos. Eso es un auténtico disparate”, enfatizó Matute, desmintiendo categóricamente tales afirmaciones.
Además, la consejera mostró su preocupación por la desconfianza sembrada hacia el personal del hospital, destacando que las órdenes cuestionadas no fueron recibidas por los profesionales. “Esto también afecta a su ética y profesionalismo, pues ellos, sin importar las circunstancias, jamás habrían obrado en función de tales directrices”, concluyó.
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