Más Madrid se retira del Gobierno de Coslada, dejando al PSOE en una situación de minoría y señalando su "bloqueo" institucional.
La situación política en Coslada ha dado un giro inesperado, ya que la formación Más Madrid ha decidido dejar el Gobierno municipal, llevando al alcalde socialista, Ángel Viveros, a una posición de minoría. Esta decisión ha sido justificada por las ediles Paz Garretas y Sonia Murillo, quienes acusan a Viveros de un "bloqueo" institucional que ha impedido la implementación de medidas urgentes para el bienestar del municipio.
Durante una reciente rueda de prensa, las representantes de Más Madrid expusieron las tensiones acumuladas en el Gobierno local, que se intensificaron hasta llegar a un ultimátum en febrero. En esa ocasión, cuestionaron la gestión del alcalde, señalando que su postura representaba un soporte tácito a actitudes que consideran antidemocráticas, incluyendo el "hostigamiento y abuso de poder".
La renuncia de Más Madrid a su participación en el Gobierno complica aún más la gobernabilidad en Coslada, donde la coalición de izquierda necesita el apoyo de otros concejales, como Fernando Romero y Luis Arteaga, quienes, aunque se han independizado de Más Madrid, continúan colaborando con el alcalde.
Las ediles han dejado claro que su intención no es provocar una moción de censura, sino distanciarse de lo que consideran una mala gestión. Aseguraron que no adoptarán una postura pasiva y que cada decisión será objeto de diálogo, lo que sugiere que su rol en la oposición será activo y crítico.
Este cambio de rumbo ha sido ratificado por unanimidad dentro de la asamblea de Más Madrid en Coslada, que se ha tomado el tiempo necesario para reflexionar sobre la situación. Su decisión de abandonar la coalición se basa en una falta de respuesta adecuada por parte de Viveros ante las demandas de cambio en la forma de gobernar.
Desde Más Madrid, insisten en que la falta de voluntad política del alcalde ha sido un obstáculo significativo para abordar los problemas del municipio. Las direcciones regionales del partido intentaron mediar en la crisis, pero, según han denunciado, sus esfuerzos no fueron respetados ni considerados por Viveros.
Garretas señaló que, a pesar de la dificultad en la gestión, existen otros municipios donde Más Madrid colabora de manera efectiva con el PSOE. Sin embargo, afirmó que en Coslada esta cooperación ha demostrado ser imposible, denuncian la falta de respeto institucional y la falta de un acuerdo constructivo.
Las representantes de Más Madrid subrayaron que su apoyo a futuras iniciativas del Gobierno no será automático y dependerá de la real mejora de las condiciones para los ciudadanos. El asunto de la Zona de Bajas Emisiones se erige como un ejemplo claro del incumplimiento de promesas, resultando en pérdidas económicas para la ciudad que, según Garretas, evidencian el estilo de gestión del alcalde.
Además, Murillo criticó la inacción del Gobierno respecto a la problemática de la vivienda, sugiriendo que no se están adoptando las medidas necesarias para frenar la proliferación de alquileres de corta duración que afectan al mercado local.
Sobre los dos ediles que fueron separados de Más Madrid, las representantes dejaron claro que se han producido circunstancias que no deberían haber sucedido y cuestionaron cómo se les han atribuido nuevas responsabilidades, lo que consideran un acto de deslealtad por parte del alcalde.
La gestión de Viveros es vista por Más Madrid como personalista y desconectada de las inquietudes de la población, lo que reafirma su demanda por la dimisión del alcalde y resalta la crisis de gobernabilidad que enfrenta Coslada en el presente.