Más Madrid denuncia riesgos en la reubicación de profesionales en los CIAM de Madrid
La reestructuración de los Centros Integrales de Atención a la Mujer (CIAM) en Madrid, prevista en el nuevo contrato municipal, podría provocar la pérdida de referencia profesional para víctimas de violencia de género. La modificación implica desplazamientos de equipos en distritos como Tetuán y Carabanchel, afectando la continuidad del acompañamiento a las afectadas.
Este cambio responde a una planificación que busca integrar los recursos en una red unitaria, con una distribución basada en criterios como proximidad territorial y carga asistencial. Sin embargo, la oposición, representada por Más Madrid, advierte que estas medidas pueden desmantelar redes existentes y perjudicar la atención personalizada que han recibido muchas víctimas durante años.
El trasfondo político refleja una tensión entre la intención del Ayuntamiento de optimizar recursos y la protección de los derechos de las víctimas. La oposición denuncia que los movimientos de personal pueden suponer una revictimización y una pérdida de confianza en los servicios públicos, en un contexto en que las políticas de igualdad y protección social están en el centro del debate político local.
Desde el Ejecutivo municipal, se argumenta que la redistribución busca mejorar la eficiencia y ampliar la cobertura de los servicios. Además, se destaca que el incremento presupuestario y la ampliación de plantilla facilitan una atención más integral, con un enfoque en prevención, sensibilización y atención a víctimas y familiares.
Este proceso se enmarca en una estrategia más amplia de reorganización de los recursos de igualdad en Madrid, en un momento en que la política municipal enfrenta presiones por la gestión de la violencia de género y la necesidad de garantizar la continuidad del servicio en toda la ciudad. La polémica revela las dificultades en la implementación de reformas en un área sensible y prioritaria.
El futuro de estos cambios dependerá en parte de la capacidad del Ayuntamiento para equilibrar eficiencia con protección de las víctimas. La continuidad de las políticas de igualdad y la percepción pública serán clave para definir si la reestructuración logra sus objetivos sin perjudicar la confianza en los servicios municipales.