Más Madrid denuncia que el Club de Campo sigue gestionándose sin autorización municipal válida
Más Madrid denuncia que el Club de Campo en Madrid continúa gestionándose sin autorización válida tras la expiración del plazo en 2025, generando dudas legales y de interés público.
El Ayuntamiento de Madrid enfrenta una polémica por la gestión del Club de Campo Villa de Madrid. La formación de la oposición, Más Madrid, denuncia que la sociedad mixta que administra las instalaciones deportivas en la Casa de Campo continúa operando sin un acuerdo de prórroga válido, pese a que el plazo inicial expiró en diciembre de 2025.
Desde 1984, la gestión del Club de Campo ha sido encomendad a una sociedad de economía mixta, mayoritariamente participada por el Ayuntamiento. Aunque en 2019 se aprobó una ampliación del plazo hasta 2025, no consta en los registros municipales ninguna prórroga posterior, a pesar de las alegaciones de la sociedad. La formación opositora sostiene que, según la normativa local, sin un acuerdo plenario que autorice la extensión, la gestión debería haberse extinguido en 2025.
Este escenario genera dudas sobre la legalidad del funcionamiento actual y plantea cuestiones sobre la gestión de un espacio público que, según la oposición, se ha convertido en un privilegio para unos pocos. La denuncia se enmarca en un contexto de críticas al uso de fondos públicos para favorecer intereses privados, en particular en un espacio que en el pasado fue un bien común para todos los madrileños.
El debate político refleja la tensión entre la gestión privada y el interés público en servicios y espacios públicos. La oposición exige mayor transparencia y la devolución plena del espacio a la ciudad, asegurando que la administración municipal garantice el acceso y la gestión pública de las instalaciones. La situación también pone en duda la coherencia de la política administrativa del actual equipo de gobierno.
En el contexto político actual, el Ayuntamiento de Madrid se enfrenta a múltiples desafíos de gestión y transparencia. La reclamación de Más Madrid puede abrir un debate sobre el control y la legalidad en la gestión de bienes públicos y sobre la necesidad de revisar los procedimientos administrativos para evitar posibles irregularidades futuras. La resolución de este conflicto puede marcar un precedente en la gestión de otros espacios públicos en Madrid.