Más de 30 arrestos en marzo por robos a viviendas en la región.
En Madrid, durante el mes de marzo, la Policía Nacional ha procedido a la detención de 31 individuos implicados en robos con fuerza en domicilios de la Comunidad de Madrid. Estas operaciones han estado especialmente dirigidas a desmantelar este tipo de delitos que, en su mayoría, se llevan a cabo mediante técnicas como el resbalón y el bumping, entre otros métodos.
Las detenciones se han efectuado en diversas localidades, entre ellas Alcalá de Henares, Getafe, Fuenlabrada y Móstoles, así como en varios distritos de la capital, incluidos Moratalaz, Retiro, y San Blas. Estas acciones son el reflejo del compromiso de la Jefatura Superior de Policía de Madrid para combatir este fenómeno delictivo, según un comunicado oficial emitido por el cuerpo policial.
La técnica del resbalón permite a los delincuentes abrir puertas sin llave mediante un objeto delgado que deslizan entre el marco y el pestillo, siendo un método eficaz especialmente en accesos que no están cerrados con llave.
En cuanto al uso de llaves falsas, este se refiere a cualquier objeto que no sea la llave original proporcionada por el propietario para acceder a una cerradura. Esto incluye ganzúas, llaves robadas o perdidas, así como tecnologías que permiten abrir cerraduras a distancia.
Por su parte, el método conocido como bumping implica el uso de una llave alterada que, al ser golpeada de cierta manera, alinea los pines de una cerradura convencional, permitiendo así el acceso al hogar.
Adicionalmente, el escalo se refiere a la entrada a viviendas a través de medios inusuales, como ventanas o tejados, lo que constituye una táctica común entre los ladrones para conseguir su objetivo.
Ante esta creciente preocupación, la Policía ha instado a los ciudadanos a tomar precauciones si planean ausentarse de sus hogares durante un período prolongado. Se aconseja evitar señales visibles de su ausencia, como la acumulación de correspondencia en el buzón o persianas bajadas.
Asimismo, se recomienda mantener las ventanas cerradas y asegurarse de cerrar con llave la puerta de entrada. Es importante tener en cuenta que con frecuencia los delincuentes identifican sus objetivos marcando las puertas con pequeñas láminas de plástico, lo que permite reconocer que un hogar está deshabitado.