Crónica Madrid.

Crónica Madrid.

Madrid: un recorrido por sus fantasmas, desde Raimunda hasta los monjes de Tirso de Molina.

Madrid: un recorrido por sus fantasmas, desde Raimunda hasta los monjes de Tirso de Molina.

Madrid, 28 de diciembre.

La capital española no solo es un vibrante centro cultural y político, sino que también guarda en su historia relatos escalofriantes que despiertan la curiosidad de los más intrépidos. Entre estos cuentos se encuentra el enigmático Palacio de Linares, famoso por sus leyendas fantasmales y donde se encuentra el restaurante Raimunda, un espacio donde los comensales pueden disfrutar de deliciosos platillos mientras sienten la atmósfera de lo sobrenatural. Acceder a este palacio es un viaje que inicia en la estación de Tirso de Molina, un lugar que, según las historias, en su pasado acogió a monjes.

La figura de la niña espectral llamada Raimunda es central en las historias de fantasmas de Madrid. Su vida, como hija de los marqueses de Linares, está marcada por un oscuro relato que la investiga la leyenda: se dice que fue emparedada para ocultar un incesto, y su espíritu aún merodea en los pasillos del palacio, transformado hoy en Casa de América y que alberga un restaurante con un jardín, homenajeando a la protagonista de esta inquietante narración.

El mito que rodea a Raimunda se intensificó en los años 90, cuando supuestos fenómenos paranormales dieron cuenta del sufrimiento de la niña a través de psicofonías que capturaron su lamento, manteniendo a la ciudad en un estado de fascinación. Pero no es la única entidad que habita las leyendas madrileñas; a unos pasos se encuentra la Casa de las Siete Chimeneas, un edificio de notable antigüedad que data antes del siglo XVI. Un regalo de bodas del rey Felipe II a su amante Elena, este lugar guarda sus propias historias macabras.

La historia de Elena resulta trágica, ya que su esposo, un militar, falleció en las guerras de Flandes. La narración se bifurca en múltiples versiones: algunos afirman que ella murió de tristeza, mientras que otros aseguran que su cuerpo apareció con múltiples puñaladas. Las leyendas se alimentaron aún más cuando se reveló que el padre de Elena, un cortesano al servicio del rey, fue hallado ahorcado en la Casa de las Siete Chimeneas, y el cuerpo de la joven desapareció sin dejar rastro, llevando a la especulación de que su espíritu, vestido de blanco, aún deambula por el lugar.

Otro sitio que atrae a los curiosos es la iglesia de San Ginés, ubicada en la calle Arenal, donde se dice que un anciano fue decapitado por ladrones hace siglos. Desde aquel incidente, han surgido relatos sobre una sombra decapitada que recorre los pasillos del templo, un testimonio más de los ecos del pasado que aún resuenan en la actual Madrid.

El mundo de lo desconocido no se limita a la superficie; incluso el Metro de Madrid tiene su propia “estación fantasma” en Chamberí, que fue parte de la línea 1 desde su inauguración en 1919. Debido a la necesidad de prolongar los andenes en la década de los 60, esta estación cerró y se transformó en museo en 2008. Sin embargo, la verdadera actividad espiritual supuestamente ocurre en la estación de Tirso de Molina, donde, durante la construcción del metro, se encontraron restos humanos que se cree pertenecieron a monjes del convento de la Merced. Las historias sugieren que, al no saber qué hacer con los restos, fueron enterrados en los andenes y cubiertos con azulejos, y que los espíritus de estos monjes aún son visibles en la estación.