Madrid instala jardines verticales en la M-30 para 2027, con inversión de 5,3 millones
El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado la instalación de jardines verticales en la M-30, en el tramo de Ventas, con una superficie de 400 metros lineales. La obra, valorada en 5,3 millones de euros, busca completar la segunda instalación de este tipo en la circunvalación, después de los jardines de la avenida de la Ilustración. La intervención se espera finalizar a principios de 2027 y se desarrollará principalmente en horario nocturno para reducir su impacto en la circulación.
Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia para incorporar infraestructura verde en zonas de alto tráfico. La iniciativa pretende mejorar la calidad ambiental y la integración paisajística en un tramo con seis carriles por sentido, además de promover la sostenibilidad urbana en un contexto de creciente preocupación por la contaminación y el cambio climático en Madrid.
La actuación incluye el cubrimiento vegetal de rampas de acceso, estribos de puentes y zonas adyacentes, utilizando módulos fijados sobre cerramientos de hormigón prefabricado. Además, incorpora un sistema de riego automatizado con agua regenerada, control telemático y monitorización sensórica, garantizando un mantenimiento eficiente y sostenible.
El proyecto también contempla la plantación de especies mediterráneas resistentes a la sequía, con capacidad para absorber contaminantes atmosféricos. La iniciativa forma parte de la transformación urbana del entorno, que incluirá además la creación de un espacio de 16.370 metros cuadrados en colaboración con el Parque Ventas, conectando los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal.
Este tipo de intervenciones refleja el compromiso de Madrid con la movilidad sostenible y la calidad del aire, en línea con las políticas urbanas de la administración local. La instalación en la M-30, junto con otras futuras en Puente de Vallecas, permitirá sumar más de 6.500 metros cuadrados de superficie vegetal en la ciudad, en un esfuerzo por integrar la naturaleza en el entorno urbano.
De cara al futuro, estas acciones refuerzan la tendencia de Madrid a convertir sus espacios en entornos más sostenibles y amigables para los ciudadanos, en un momento en que la agenda política prioriza la lucha contra la contaminación y la mejora de la calidad de vida en la ciudad.