• lunes 26 de septiembre del 2022
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Madrid empieza los trámites para declarar BIC la celebración de la Maya por "ser ejemplo de tradiciones vivas en la zona"

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La Maya era un tema recurrente en la literatura de Lope de Vega y Calderón de la Barca

MADRID, diez Jul.

La Comunidad de Madrid ha iniciado los trámites para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la celebración de la Maya por "ser ejemplo de tradiciones vivas", una celebración que tiene rincón en el mes de mayo para conmemorar la primavera, cuyo importancia recae sobre las pequeñas y que está asentada en la zona desde el siglo XVI.

Con esta resolución, publicada el pasado viernes en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), la Consejería de Cultura busca resguardar esta celebración que "es un símbolo de enorme arraigo en las ciudades de prácticamente todo el conjunto de naciones europeo y de enorme hondura histórica".

La celebración de la Maya festeja la primavera mediante un icono, la Maya, una chavala escogida "entre las mucho más preciosas" de un pueblo, un vecindario o una calle y que encabeza los festejos populares sentada en un trono, construido eminentemente de vegetales y elementos ornamentales.

"Es una práctica singular y representativa que entrega importancia a las pequeñas y a las mujeres, que crea y capacidad los conjuntos sociales. Asimismo, posibilita y impulsa la integración popular y hace más fuerte los vínculos identitarios locales", ha defendido el Gobierno autonómico.

Por otra parte, la Comunidad ha subrayado que esta celebración da sitio a "expresiones de destacable valor estético", tanto en el adorno habitual como en los elementos de arquitectura fugaz. También ha destacado que "estimula" la sostenibilidad del medioambiente, empleando elementos vegetales de temporada.

Además, esta celebración tiene historia en la zona, puesto que los humanistas del Renacimiento y los costumbristas del siglo XIX hallaron en ellas recuerdos de cultos latinos y de otros pueblos de europa, siendo asimismo un tema recurrente en la literatura de Lope de Vega o Quevedo Calderón, que tenían referencias madrileñas.

La Comunidad de Madrid ha detallado que hay algunos peligros en la continuidad de esta celebración, como la transmisión a las generaciones venideras, en tanto que para las jóvenes preadolescentes "no semeja tener bastante atrayente".

Asimismo, como es una celebración de rango menor "llama menos la atención de la población por norma general y de las instituciones, lo que puede implicar cierto abandono o desafección habitual". Algunos de los ayuntamientos de la zona que siguen festejando La Maya son El Molar, Colmenar Viejo, Leganés y Madrid (en el vecindario de Lavapiés).

La concejala de Festejos del Ayuntamiento de Colmenar Viejo, Isabel Álvarez, ha festejado la novedad de que el Gobierno regional haya empezado con los trámites para su declaración como BIC, más que nada pues "es una celebración muy arraigada en el concejo, que les da visibilidad y pone en valor sus tradiciones".

"Esta celebración procura poner énfasis la prosperidad y la fertilidad de la mujer, más que nada la explosión de la primavera, siendo de esta manera una celebración muy colorida con altares de flores", explicó la concejala en afirmaciones a Europa Press.

La Maya va acompañada de otras pequeñas, que van cepillando la ropa de los peatones para entonces recibir unas monedas. Tras un par de años sin celebración por la pandemia, el Consistorio contó para este año con el apoyo de los pequeños. La concejala ha recalcado que tras unos años "con menor afluencia", a lo largo de esta edición hubo un 15% mucho más de participación.

"Para este 2022 hicimos un esfuerzo con la meta de reportar a la multitud de lo que significa esta celebración. Además, les hemos puesto en contacto con otras competidores a fin de que conociesen su desempeño, hemos ampliado la programación y hemos ordenado una feria con artículos locales", indicó Álvarez.

Por otra parte, las familias asimismo se comprometen en estas ocupaciones, en tanto que son las encargadas de ir al campo a agarrar flores silvestres (amapolas, tomillo, margaritas, por ejemplo), que entonces ponen en los altares o que usan para su diseño. De este modo, la Maya se muestra con una camisa blanca, unas enaguas, un manto de manila y unos atentos enormes.

Las primeras referencias en español a las Mayas están en las cantigas de Alfonso X y mencionan a los cantos que se hacían en el mes de mayo. A mediados del siglo XVI, en ciertos sitios se hacía una celebración con una chica llamada la Maya, según el relato de Alfonso García Matamoros en 1579.

Fueron objeto de particular interés por la parte de versistas y dramaturgos. Algunos de los autores que los mentaban eran Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca, quienes reprodujeron ciertos cantares y las fórmulas petitorias que empleaban las jóvenes para conseguir dinero.

A finales del siglo XVII, en Madrid se emiten las primeras prohibiciones de la celebración de las Mayas. Sin embargo, en el siglo XIX se sostienen 2 tendencias: una sección exhibe su irritación frente a la conmemoración de la celebración, al tiempo que la otra adopta una visión costumbrista y tradicional, y la recuerda.

En estas últimas décadas, se realizaron recuperaciones en ciertos ayuntamientos y en distritos de Madrid para retomar la figura de la Maya como "foco de la festividad". Así, en El Molar la celebración se lleva a cabo el 1 de mayo, en Colmenar Viejo y Leganés el día 2 y en la ciudad más importante el segundo domingo del mes.

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