Madrid desaloja la acampada de Sol con 334 personas y dos detenidos
La Delegación del Gobierno desaloja la acampada de Sol con 334 personas y dos detenidos tras perder la protesta su reivindicación inicial.
La Delegación del Gobierno en Madrid desalojó en la madrugada de este martes a 334 acampados de la Acampada 26S de la Puerta del Sol, con dos detenidos por desobediencia y resistencia. El dispositivo estuvo integrado por 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal, con participación de bomberos y servicios sociales.
La Delegación defiende la medida como de "último recurso", adoptada tras un "proceso de actuación gradual" y después de que, según su comunicado, la protesta perdiera su carácter reivindicativo inicial y derivara en alteraciones del orden público. La organización de la acampada denuncia, en cambio, que la intervención fue "violenta" y que se empleó gas pimienta, con varias personas heridas. La Delegación niega que hubiera disturbios o episodios de violencia.
Según la institución, en un primer momento el Gobierno protegió el derecho de reunión por tener una finalidad reivindicativa común. Sin embargo, subraya que ese derecho "no es ilimitado" y que, tras más de un mes de protestas, se constató un "cambio en las circunstancias y naturaleza de la acampada". Señala que las principales organizaciones participantes se retiraron y que muchas de las pernoctaciones correspondían ya a "personas sin hogar" y "colectivos vulnerables".
La Delegación añade que se sumaron hechos presuntamente delictivos e incidentes en el interior o en el entorno de la acampada, comunicados por la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que generaron, a su juicio, un "peligro concreto para personas y bienes". El desalojo, según el comunicado, fue precedido de semanas de mediación: el 26 de octubre, el entonces delegado, Francisco Martín, remitió un escrito considerando "razonable" el tiempo transcurrido, y el 29 de octubre un segundo requerimiento exigió el desmantelamiento "a la mayor brevedad".
El 30 de octubre, los interlocutores de la acampada comunicaron la disolución de sus comisiones organizativas y el fin de la reivindicación inicial, pero un grupo residual se negó a abandonar la plaza. La actual delegada, Pilar Trinidad, emitió un oficio para restablecer la normalidad "llevando a cabo las acciones necesarias", siempre bajo los criterios de proporcionalidad y oportunidad y con especial atención a las personas vulnerables.