Crónica Madrid.

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Los jueces desconfían de las nuevas tecnologías: prefieren medios antiguos.

Los jueces desconfían de las nuevas tecnologías: prefieren medios antiguos.

CRÍTICAS A LA FALTA DE MEDIOS QUE COMPLICA EL DESARROLLO DE LOS JUICIOS

MADRID, 12 Mar.

La Judicatura madrileña se encuentra en desacuerdo con las nuevas tecnologías aplicadas a la Administración de Justicia debido a la falta de medios necesarios para un correcto funcionamiento. Esta carencia está generando complicaciones en el desarrollo diario de juicios y otras vistas, especialmente en lo que respecta a problemas telemáticos con las conexiones a través de Zoom con testigos y víctimas.

En los últimos meses, en la Audiencia Provincial de Madrid, es cada vez más común que la mayoría de las declaraciones en la fase testifical de los juicios se lleven a cabo mediante videconferencias, incluyendo las comparecencias de las víctimas de agresiones sexuales.

Este impulso tecnológico se debe a la aprobación del Real Decreto 6/23 por parte del Gobierno el pasado diciembre, que establece medidas urgentes para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en el ámbito del servicio público de Justicia, función pública, régimen local y mecenazgo. Dicho Decreto entrará en vigor el próximo 30 de marzo.

Uno de los objetivos de esta norma es adaptar la realidad judicial española al entorno tecnológico y digital actual, un planteamiento que cuenta con el apoyo de los magistrados y funcionarios, siempre y cuando existan los medios necesarios que garanticen un funcionamiento adecuado en esta nueva era judicial telemática.

A diario, las conexiones a través de Zoom están retrasando las declaraciones de testigos, quienes deben esperar horas para conectarse a la sala correspondiente. Además, la escasez de técnicos informáticos obliga a los agentes judiciales a asumir funciones que no les competen, un aspecto que también ha generado quejas en este colectivo.

Por ejemplo, la Audiencia Provincial de Madrid cuenta solamente con tres informáticos para treinta secciones, quince de las cuales son penales y llevan a cabo juicios diariamente, muchos de los cuales incluyen apelaciones.

En el caso de las víctimas de agresiones sexuales, los magistrados prefieren que declaren en la sala detrás de un biombo, si es estable y su estado psicológico lo permite, ya que consideran que esto les anima a ofrecer un relato más detallado en comparación con hacerlo a través de una pantalla, donde la comunicación resulta más fría. Abogan por fortalecer la figura del acompañamiento en la sala a través de la Oficina de Asistencia a Víctimas de Delitos de la Comunidad de Madrid.

Esta oficina brinda apoyo psicosocial a los órganos judiciales de la Jurisdicción Penal de la Comunidad de Madrid y proporciona psicólogos que pueden acompañar a las víctimas durante los interrogatorios directamente en la sala.

Recientemente, en un juicio en el que un menor víctima de bandas latinas testificó acompañado por un psicólogo y tras un biombo estable más amplio de lo habitual, relató detalladamente el brutal ataque del que fue objeto mientras jugaba a las cartas con amigos en un parque de la capital, un evento que casi le cuesta la vida en cuestión de segundos.

También se han experimentado dificultades tecnológicas al intentar establecer conexiones telemáticas con otras comunidades autónomas debido a incompatibilidades del sistema, según comentan magistrados consultados por Europa Press.

"No estamos en contra del uso de medios telemáticos, pero su implementación requiere una mejora en los recursos materiales", destaca un magistrado de la Audiencia madrileña. Esta opinión es compartida entre los jueces de esta sede judicial. "Los medios son obsoletos. Necesitamos equipamiento nuevo", reclaman.

Desde la Comunidad de Madrid señalan a Europa Press que todas las salas de vistas de los juzgados madrileños están digitalizadas. Durante el año pasado se llevaron a cabo un total de 65,445 vistas de manera telemática en la Comunidad de Madrid y 13,510 en lo que va de 2024, sin mayores incidentes más allá de problemas puntuales de conexión a la red.

En el ejercicio del año 2023, el presupuesto público asignado a la informatización (equipos, inversiones, mantenimiento), contemplando todos los gastos para la instalación, uso y mantenimiento de los sistemas informáticos (incluyendo los gastos en personal técnico), ascendió a 25,6 millones de euros.

También se incluyen en este presupuesto los gastos en comunicaciones telemáticas entre los tribunales y en cursos de formación en nuevas tecnologías.