• viernes 09 de diciembre del 2022
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La prórroga presupuestaria sobrevuela Cibeles por distancia de Vox y las "2 llamadas" que Almeida debería realizar al Mixto

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MADRID, 8 Oct.

La amenaza de prórroga presupuestaria sobrevuela el Palacio de Cibeles frente a la posición de ámbas formaciones que durante estos tres años de gobierno de José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís han apoyado las cuentas, Vox y el Grupo Mixto.

Los de Javier Ortega Smith marcan distancias con el regidor, a quien no apoyaron en el presupuesto del ejercicio de hoy, a cuenta de las limitaciones de movilidad para automóviles sin etiqueta que van a entrar en vigor desde el 1 de enero, al tiempo que el Mixto demanda que, antes de sentarse, Almeida debería cumplir todos los 63 pactos suscritos el año pasado para respaldar las cuentas, en el momento en que desbancaron a Vox como colega preferente para sacarlas adelante.

Y por si acaso la situación estuviese poco encallada a semanas de que la encargada de Hacienda, Engracia Hidalgo, eleve el emprendimiento de presupuesto y ordenanzas fiscales a la Junta de Gobierno --algo que prevé llevar a cabo a fines de este mes de octubre o primeros de noviembre--, el Grupo Mixto se distribuye en su estrategia presupuestaria.

Su representante, José Manuel Calvo, demanda a Almeida para sentarse a negociar que cumpla la integridad de los 63 pactos firmados el año pasado --en este preciso momento cifra que se han cumplido la mitad-- como el fondo habitacional, la rebaja en el IBI para casas de menos de 300.000 euros o la reclamación a la Comunidad de Madrid de los 600 millones de euros que adeuda al Ayuntamiento por competencias indignas. "No somos los 'pagafantas' del alcalde", reitera el concejal.

Pero su compañera de conjunto Marta Higueras, que se afirma sin dependencia de la estrategia de Recupera Madrid, pone encima de la mesa su catálogo de solicitudes para lograr respaldar el presupuesto, aparte de avisar a Almeida que esto se traduce en que deberá realizar "2 llamadas" al Grupo Mixto, una a ella y otra a sus compañeros Calvo y Luis Cueto. Los capitales ahora partieron al Grupo Mixto hace diez meses en el momento en que Felipe Llamas mostró su rechazo al acuerdo alcanzado con Almeida, algo que le llevó a enseñar su renuncia al acta de concejal.

Javier Ortega Smith, piensa que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, tiene "un pequeño lío" por el hecho de que las líneas rojas en torno al presupuesto "no las pone Vox sino más bien la urgencia popular, económica y familiar".

Y el designado candidato a la Alcaldía por Vox pone en el foco que "mucho más de un 60 por ciento de trabajadores, los de los automóviles mucho más modestos", no podrán ingresar en la localidad con sus turismos sin etiqueta "en la jaula donde Almeida convirtió Madrid". Ortega Smith ha insistido en que Vox no excusa la "traición, la patraña y el engaño" de Almeida en el momento en que ha dicho "que terminaría con el Madrid Central de las multas y limitaciones".

Los de 2023 serían los últimos capitales del orden Almeida-Villacís, unas cuentas marcadas por el calendario electoral y que podrían argumentar las renuencias a sacarlas adelante. Así lo sugería la encargada de Hacienda, Engracia Hidalgo, esta semana.

"Estamos realizando unos capitales a los que será realmente difícil decir que no pero cada uno de ellos va a tener los hábitos políticos que mucho más le interese. Estamos haciendo un trabajo en unos capitales que favorezcan a todos y cada uno de los madrileños por el hecho de que desde las gestiones, con la situación donde nos encontramos, hay que trabajar con rigor, con niveles algunos, con prudencia y siempre y en todo momento pensando en que lo esencial son los madrileños y no tú como el aparato que representas", transfería la encargada.

Tampoco semeja posible que Almeida y Villacís pongan la visión sobre Más Madrid y PSOE. Rita Maestre, como líder del conjunto mayoritario en Cibeles, está persuadida de que el alcalde "tratará de sacar los capitales con la extrema derecha" de Vox y ha acusado al primer edil de no estar a nivel de la región, de los Pactos de la Villa ni de la oposición.

"Yo de forma directa planteé los Pactos de la Villa, se los planteé a Almeida en un instante muy difícil y los años han tolerado corroborar que Almeida no estuvo a la altura ni de la región ni de esa oposición leal que le ha propuesto unos acuerdos en el instante más difícil de la narración de Madrid", protege Maestre.

La representante socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Mar Espinar, por su lado, pone sobre la mesa para "comenzar a tomarse seriamente al Gobierno" que destine "300 millones a contribuir a personas que a lo largo de este otoño y también invierno no podrán abonar los alquileres y que deje de vender patrimonio público, que lo trasfiera a la EMVS para crear vivienda pública". También ediciones en la ordenanza de terrazas.

Espinar sabe que prorrogar el presupuesto sería un "fracaso de Gobierno" frente a la novedosa situación popular a la que debe llevar a cabo frente el Ayuntamiento. De generarse no sería la primera en Cibeles. Fue en el orden previo, con Manuela Carmena como regidora, en el momento en que el presupuesto debió ser prorrogado hasta en un par de ocasiones.

La primera fue en 2016 de cara a las cuentas de 2017 hasta hallar el acompañamiento de sus asociados, los socialistas de Purificación Causapié, un par de meses tras el calendario frecuente, en el mes de febrero. Se transformaba de este modo en la primera prórroga del Ayuntamiento de Madrid en la crónica de la democracia.

Un año después, con el presupuesto de 2018, las cuentas volvieron a prorrogarse frente la carencia de acuerdo inicial con el PSOE, con el plan de cambios del Ministerio de Hacienda como telón de fondo. En esta situación el 'sí' de Ahora Madrid y PSOE pasó de generarse en plenas Navidades a las vacaciones veraniegas: hubo que aguardar hasta el 11 de julio para aprobar el presupuesto.

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