La ocupación en alojamientos extrahoteleros de Madrid cae un 5% en marzo, pero aumenta el número de viajeros extranjeros
En marzo, los alojamientos extrahoteleros de la Comunidad de Madrid registraron un total de 417.617 pernoctaciones, lo que representa una disminución del 5% respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, el número de viajeros aumentó un 2,15%, alcanzando los 161.450 visitantes. Este dato refleja un ligero descenso en la duración de las estancias, que promedió 2,78 días, en un contexto de recuperación parcial tras la pandemia.
El sector del turismo extrahotelero en la región muestra señales de recuperación, aunque con matices. Los apartamentos turísticos concentran la mayor parte de las pernoctaciones, con más de 213.000, aunque también experimentan una bajada del 5,4%. La ocupación en estos alojamientos fue del 38,17%, con una capacidad estimada de 17.839 plazas. La presencia tanto de residentes españoles como de extranjeros indica una diversificación en la demanda.
Por su parte, los campings y alojamientos rurales mantienen una actividad moderada. Los campings registraron 61.736 pernoctaciones, con una ocupación del 66,63% en sus plazas disponibles, y una estancia media de 3,67 días. La oferta en turismo rural, con 243 establecimientos, refleja aún una recuperación incipiente, con 11.712 viajeros y 21.045 pernoctaciones.
Los albergues, un segmento clave en la movilidad y alojamiento económico, alcanzaron 120.908 pernoctaciones y 55.818 viajeros en marzo. La ocupación en estos alojamientos alcanzó el 66,63%, con picos del 85,68% en fines de semana. La preferencia por estos establecimientos señala una tendencia hacia opciones más asequibles en un contexto de incertidumbre económica.
A nivel nacional, las pernoctaciones en alojamientos extrahoteleros superaron los ocho millones en marzo, con un crecimiento del 5,6%. La recuperación es desigual: las estancias de residentes aumentaron un 20%, mientras que las de no residentes disminuyeron ligeramente. La tendencia indica un cambio en los patrones de demanda, con un incremento en el turismo interno.
Este escenario se inscribe en un contexto político marcado por la incertidumbre en las políticas turísticas y económicas. La gestión de la crisis post-pandemia, la inflación y las decisiones regulatorias influirán en la evolución del sector. Se espera que, en el futuro cercano, las medidas de apoyo y promoción turística puedan revertir las caídas y potenciar la recuperación del sector en Madrid y en toda España.