La línea 31 de la EMT alcanzó 18,4 millones de viajeros en 1967, su año récord
La línea 31 de la EMT llegó a 18,4 millones de viajeros en 1967. Repasamos su evolución desde 1957 hasta su prolongación a Aluche en 1996.
La línea 31 de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) transportó 18,4 millones de viajeros en 1967, lo que la situó como la ruta más utilizada de toda la red de la compañía ese año. La cifra refleja el peso que tuvo el transporte público en una ciudad que crecía con rapidez y que necesitaba conectar barrios periféricos con el centro.
La línea comenzó a circular el 19 de diciembre de 1957 entre Plaza Mayor y el Alto de Extremadura. En aquel momento, el billete ordinario costaba 1,50 pesetas. Los datos que recoge la propia EMT permiten reconstruir una evolución marcada por sucesivas ampliaciones del recorrido, ramales y variantes.
El crecimiento del servicio respondió a la expansión urbana del sur y el suroeste de la capital. En 1959 se incorporó un ramal hacia Puerta del Ángel, y en 1965 se creó un servicio auxiliar para festivos hasta Virgen del Puerto. Cada nueva prolongación buscaba dar cobertura a barrios que se poblaban con rapidez y que dependían casi por completo de los autobuses para desplazarse.
En 1968, la ruta llegó al barrio del Lucero, y en 1971 comenzó a operar con autobuses articulados, que se mantuvieron hasta 1976. Entre 1972 y 1977 funcionó además la variante 331, identificada con una raya roja, que conectaba Plaza Mayor con Larra y Cerezo. Estos ramales eran habituales en la organización de la red de la época y permitían ofrecer recorridos diferenciados a partir de una línea principal.
La gran transformación llegó el 22 de junio de 1996, cuando la línea se prolongó hasta el intercambiador de Aluche. La medida formó parte de la reordenación de líneas de EMT en el distrito de Latina aprobada por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM). La ampliación añadió 3,75 kilómetros al itinerario y dejó la ruta configurada de manera muy similar a la actual.
La trayectoria de la 31 ilustra cómo la red de autobuses madrileña se ha ido adaptando a los cambios urbanísticos y demográficos de la ciudad. En 2025, la línea ocupó el décimo puesto entre las más demandadas, con más de 5,9 millones de viajeros. Su historia sirve como referencia para entender la planificación del transporte público en la capital y los desafíos de mantener la cobertura en distritos periféricos.