• miércoles 8 de febrero del 2023
728 x 90

La crueldad de las bandas juveniles se agrava a pesar del plan antibandas, "que no da los desenlaces aguardados"

img


Según los especialistas, tienen esencial implantación en ciertos territorios y enorme predominación en ciertos menores

MADRID, 11 Dic.

La actividad de las bandas juveniles violentas en la Comunidad de Madrid no cesa y es poco a poco más beligerante, más allá de un profundo año de trabajo policial y de un plan antibandas que, para muchos especialistas policiales "no da los desenlaces aguardados".

Hace un año la Delegación del Gobierno en Madrid puso en marcha un plan que de entrada iba de choque, llamado 'Hispano'. Al levantarse las limitaciones derivadas de la pandemia, la Policía Nacional observó un repunte de las riñas similares con bandas latinas, en especial en los madrileños distritos de Arganzuela, Carabanchel, Centro, Latina, Usera y Villaverde, y en las localidades de Alcalá y Torrejón.

Estas escaramuzas técnicamente son establecidas, según un mando policial consultado por Europa Press, como combates violentos de "conjuntos oponentes con el propósito de supervisar el territorio para sus ocupaciones delictivas (como venta de sustancia) y captación, tal como las derivadas de venganzas por combates precedentes".

El año pasado acabó con múltiples jornadas sanguinolentas similares con esta tipología delictiva, entre ellas la del 14 de julio, el delito mucho más mediático de 2021. Isaac, un rapero de 18 años, fue buscado por un conjunto en patinete, que le asestó tres puñaladas por la espalda en el túnel de la calle Comercio. Cuatro meses después fueron detenidos como supuestos autores 4 jovenes, tres de ellos menores, que le mataron en teoría por el hecho de que no deseaba ingresar en la banda a la que pertenecían.

En lo que llevamos de 2022 son 5 los fallecidos y en algún otro delito asimismo hay presencia de pandilleros si bien la causa no sea en concreto esa. En aspecto, los asesinatos contabilizados con tipología de bandas este año son los localizados el 1 de enero en la calle Sáhara, en Villaverde; los homicidos en la calle Atocha y en un parque de Usera el 5 de febrero; el de la calle Alcocer, asimismo en Villaverde, el 27 de abril; y el mucho más reciente delito de William, en exactamente el mismo distrito.

Pero no solo han incrementado los asesinatos por escaramuzas entre pandilleros. Los heridos, varios de ellos graves con distintas mutilaciones provocadas por machetes, no han parado de acrecentar y sobrepasan con creces el cincuenta este año.

"Solo trascienden a los medios las situaciones mucho más graves, pero no hay fin de semana sin algún herido en alguna riña de bandas en alguna una parte de Madrid. Cualquier efectivo del Samur o del Summa y cualquier agente ha comprobado la escalada de la actividad de este género de criminales tras la pandemia", señala a Europa Press una fuente sanitaria.

La operación 'Hispano' debió apuntalarse en el mes de febrero por el homicidio de 2 jóvenes exactamente el mismo día atribuibles a las bandas latinas. El hecho de que uno, de solo 15 años, muriera en medio de una y en el centro calle Atocha cubierto de gente, ocasionó una enorme alarma popular y mediática que fue esencial a fin de que el plan Antibandas fuera ahora estructural y aumentara su número de efectivos.

En él participaron y lo prosiguen realizando 500 policías nacionales y 300 guardas civiles, que están actuando en especial en Arganzuela, Carabanchel, Centro, Ciudad Lineal, Fuencarral-El Pardo, Latina, Puente de Vallecas, San Blas, Tetuán, Usera, Villaverde, Alcobendas, Alcorcón, Coslada, San Fernando y Parla.

La encargada de Gobierno en Madrid logró un cómputo hace unos días en la Asamblea de tal operativo. La Policía y la Guardia Civil han detenido en el último año a 1.399 integrantes o simpatizantes de bandas juveniles violentas en la zona, de los que el 37% son menores de edad y el 95% hombres.

En los últimos 12 meses hubo 110.000 identificaciones de pandilleros, de los que el 56,5% son españoles. Además, se han intervenido 646 armas, únicamente una de ellas de fuego. Los agentes han incautado 400 navajas y cuchillos, 65 machetes, 5 pistolas detonadoras y 93 batas y puños americanos. También se han levantado 4.360 de actas de sustancia.

En los últimos años asimismo se han sentido una progresiva integración de la mujer en esas bandas, que aún es escasa, pero que dan esencial cobertura a los integrantes hombres. Y asimismo el descenso en la edad de iniciación en la banda, llevando a advertir a aun pequeños de 11 años.

Por otro lado, los pandilleros pasaron de organizarse en conjuntos jerárquicos y piramidales a otras construcciones "mucho más flexibles y activas" de manera mucho más dentro en el distritos.

Actualmente, según datos de la Delegación, hay activos entre 350 y 400 integrantes de bandas urbanas violentes en territorio de la Policía Nacional y entre 200 y 250 en Guardia Civil. El 90% tiene nacionalidad de españa. Son cantidades inferiores a las de hace un año, en el momento en que la Policía tenía detectados 500 pandilleros y 350 la Guardia Civil en la Comunidad de Madrid.

Solo hay 4 bandas que trabajan hoy día en la zona: los históricos Latin King y Ñetas --con poco peso y integrantes hoy en día--, los Dominican Don't Play (DDP) y Trinitarios --los mayoritarios-- y los Forty Twoo y los Blood, con escasa incidencia y hermanados con los Trinitarios. Están divididos desde adentro en foros de discusión o episodios, con entre 15 y 20 pertenecientes cada uno de ellos.

Todos estos conjuntos dividen sus territorios y en ciertos cohabitan 2 bandas y en ellos se generan mucho más enfrentamientos, como en Usera y Villaverde. Por su corta edad, se mueven en medios de transporte público, con lo que aquí asimismo se generan accidentes. Los delitos mucho más comunes son las contiendas y las lesiones --con integrantes de bandas oponentes-- y el hurto con crueldad y también intimidación, que puede ser a cualquier víctima.

Se financian con las cuotas que cobran a los integrantes de la banda, que tienen la posibilidad de ir desde los 3 euros por semana hasta los 50 por mes y con chantajes mafiosos a otros menores para eludir castigados, en forma de pequeñas mafias. La Policía asimismo ha detectado conexiones con venta de drogas o delitos mayores, como confirmaron en la operación 'Sana', una red de prostitución infantil desmantelada en el primer mes del año donde ciertas víctimas eran pequeñas tuteladas, y múltiples detenidos eran DDP.

A pesar de todos y cada uno de los datos ofrecidos por la encargada del Gobierno, los pandilleros prosiguen actuando y cada vez de manera mucho más atroz, como verificamos en el delito de Willy, en el que creador usó un arma, un salto cualitativo en su forma de accionar --por norma general usan armas blancas-- que preocupa bastante a las autoridades policiales.

"El plan no termina de ofrecer los desenlaces aguardados hace un año, que era acabar con la crueldad estructural de estas bandas, como ahora hicimos hace prácticamente 2 décadas con la actividad de los Ñetas y los Latin Kings. Quizá sea una cuestión de tiempo y perseverancia, pero observamos elementos que no nos agradan y entonces no existían", reconoce un especialista policial a Europa Press.

Esos elementos son la enorme implantación de las bandas en las canchas y ámbitos en los que se mueven los jovenes de familias inmigrantes o de poco poder de compra. "Las bandas son para ellos una moda, prosiguen lo que hacen sus referentes en comunidades e inclusive hay raperos que les conforman temas. Están normalizando algo que entonces se transformará en un infierno", esgrime.

Muchos chicos que proceden de familias desestructuradas o progenitores con bastante tiempo ausentes por enormes cargas de trabajo toman como referentes a los pandilleros que ejercitan de referentes vitales. De este modo, padecen "una enorme presión" para terminar entrando en la banda. "Y una vez dentro la escalada de crueldad y delincuencia es rapidísima. Y desgraciadamente unicamente se puede salir de esa espiral o en la prisión o en el cementerio, o en el más destacable de las situaciones mudándote de localidad", comentan exactamente las mismas fuentes.

Más información

La crueldad de las bandas juveniles se agrava a pesar del plan antibandas, "que no da los desenlaces aguardados"