Inicio de la segunda fase de la Operación Semana Santa con circulación irregular en Madrid
Desde las 15 horas del miércoles 1 de abril, la segunda fase de la Operación de Semana Santa ha registrado un incremento en la circulación irregular en Madrid, Barcelona y Sevilla, con datos preliminares de la Dirección General de Tráfico (DGT). Se prevé que más de 9,9 millones de desplazamientos de larga distancia se realicen durante esta fase, marcada por una notable afluencia de viajeros en las principales vías del país.
Este incremento coincide con un contexto político en el que las instituciones nacionales y autonómicas han reforzado las medidas de seguridad y coordinación en un momento de notable movilización social y política, en un escenario donde la gestión de la movilidad se ha convertido en un aspecto central ante las tensiones por la situación económica y las políticas de transporte.
Durante el día, se han registrado retenciones y circulación lenta en varias carreteras, como la A-7 en Málaga, la A-5 en Toledo y en puntos de la A-1 en Burgos, en parte debido a accidentes que han afectado la fluidez del tráfico, lo que ha motivado recomendaciones de prudencia por parte de las autoridades.
El operativo, que cuenta con la participación de más de 7.000 agentes y 8.500 medios técnicos, enfatiza la importancia de consultar el estado de las vías antes de iniciar los desplazamientos, especialmente en las franjas horarias más concurridas, entre las 15 y las 23 horas, momento en que se espera mayor congestión.
Este escenario refleja la complejidad de gestionar la movilidad en un período donde las agendas políticas y sociales del país están marcadas por debates sobre la recuperación económica y la estabilidad política, poniendo en el centro del debate la eficacia de las medidas de seguridad vial y la coordinación institucional.
En un contexto más amplio, la operación coincide con un momento en que las autoridades buscan equilibrar la movilidad segura con la recuperación del turismo y la actividad económica, en medio de un escenario político donde la estabilidad y la gestión eficiente de los recursos públicos adquieren especial relevancia.