Crónica Madrid.

Crónica Madrid.

Exhaustivo estudio y conservación innovadora renuevan la Puerta de Alcalá para mantener su esencia a través del tiempo.

Exhaustivo estudio y conservación innovadora renuevan la Puerta de Alcalá para mantener su esencia a través del tiempo.

La Puerta de Alcalá ha sido objeto de una extensa restauración que ha durado más de un año y medio. Este minucioso trabajo ha permitido conocer mejor el monumento y garantizar su preservación para el futuro.

MADRID, 18 Dic. - Un estudio exhaustivo, combinado con la innovación y las últimas tecnologías, junto con la participación de más de 150 trabajadores, la colaboración entre administraciones y una intervención integral, han sido los pilares de la restauración de la Puerta de Alcalá. La restauración ha sido realizada con cierta urgencia debido a la "precariedad" en la que se encontraba el monumento, según han advertido sus responsables.

Las inclemencias meteorológicas a lo largo de los siglos, los daños causados por los excrementos de aves, las intervenciones inadecuadas en el pasado y las heridas de bala causadas durante distintos episodios bélicos que han afectado a la capital de España han sido responsables de la situación en la que se encontraba la Puerta de Alcalá. Gracias al "esfuerzo" del personal de Patrimonio del Ayuntamiento de Madrid, del Ministerio de Cultura y de las empresas encargadas de los trabajos, el monumento ha vuelto a lucir en perfecto estado justo a tiempo para las fechas navideñas.

La delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Consistorio, Marta Rivera de la Cruz, ha destacado que el trabajo realizado no solo ha permitido salvar la Puerta de Alcalá, sino que también ayudará en futuras restauraciones. Considera que esta intervención ha sido un éxito en términos de preservación y ha sentado las bases para futuros trabajos similares.

La restauración de la Puerta de Alcalá ha sido una tarea costosa, con un presupuesto de más de tres millones de euros y once meses de obras. Sin embargo, sus responsables han enfatizado que se ha llevado a cabo con respeto y discreción, para no dejar rastros visibles. Según Blanca Mora, jefa del Servicio de Restauración y Patrimonio Histórico de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento, cuando el trabajo no se nota, significa que está bien hecho.

El proceso de restauración ha incluido estudios previos, investigación documental, el uso de oficios tradicionales y tecnologías de vanguardia. Se han realizado tareas de consolidación estructural, eliminación de humedades, sustitución del plomo de la cubierta y tratamiento de la piedra en todas las fachadas. Además, se ha diseñado un plan de mantenimiento que garantizará la conservación preventiva del monumento.

Los responsables de la restauración han destacado la complejidad de los estudios previos, debido a la escasez de documentación sobre la construcción de la Puerta de Alcalá. Estos estudios han requerido una inversión de casi 165.000 euros. A pesar de la intensidad de los trabajos, se ha procurado intervenir lo mínimo posible, preservando la decoración original y otros elementos ornamentales.

Como parte del plan de conservación preventiva, se ha implementado un sistema para ahuyentar a las palomas, que incluye el uso de un halcón peregrino y dos águilas de Harris. Además, se ha creado una cámara de aire bajo las nuevas cubiertas para prevenir humedades y daños causados ​​por las condiciones climáticas.

Los arquitectos Francisco Ruiz y Laura López, que han liderado la dirección de la restauración, han destacado el compromiso y el cariño con el que todo el equipo ha trabajado en el proyecto. Por su parte, el CEO de la empresa Fernández Molina Obras y Servicios ha subrayado el grado de compromiso de todos los involucrados en la restauración.

María Domingo, subdirectora de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento, ha anunciado que el próximo año se llevará a cabo un estudio de conservación y se plantearán propuestas para otra emblemática puerta de la capital, la Puerta de Toledo. Domingo ha recordado que hace cinco años se realizó una intervención en la parte superior de esta puerta para protegerla de elementos externos y naturales.

A lo largo de los años, la Puerta de Alcalá ha sido objeto de numerosas intervenciones para garantizar su conservación y su disfrute público. La última restauración importante tuvo lugar en 1992, seguida de otras intervenciones menores de mantenimiento.

Todas las acciones llevadas a cabo durante esta restauración han sido verificadas mediante ensayos de laboratorio, tanto antes como durante la ejecución. Se ha comprobado la compatibilidad y durabilidad de los materiales utilizados, así como las soluciones técnicas y los refuerzos estructurales necesarios.

En resumen, la restauración de la Puerta de Alcalá ha sido un trabajo exhaustivo que ha implicado la colaboración de numerosos profesionales y ha utilizado tanto métodos tradicionales como las últimas tecnologías. Gracias a esta intervención, el monumento ha recuperado su esplendor original y se ha sentado las bases para su conservación futura.