Crónica Madrid.

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El profesor investigado por grabar a alumnas podría ser acusado de poseer material pornográfico infantil.

El profesor investigado por grabar a alumnas podría ser acusado de poseer material pornográfico infantil.

El escándalo en torno al profesor acusado de grabar a alumnas en un colegio privado de Boadilla del Monte ha tomado un giro escalofriante con la aparición de archivos de pornografía infantil en los discos duros incautados en su domicilio, según fuentes cercanas a la investigación y reportado por la 'Cadera Ser'.

La investigación avanza con lentitud debido a la gran cantidad de material informático que los investigadores deben analizar. Recientemente, se identificaron tres nuevas víctimas durante la revisión de estos dispositivos, con una de ellas datando desde hace diecisiete años.

La jueza de Móstoles encargada del caso originalmente investigaba al profesor por revelación de secretos y corrupción de menores, pero ahora también se baraja la posibilidad de acusarlo de tenencia de pornografía infantil, un delito que no tendría relación con las niñas grabadas en su despacho u otras instalaciones del colegio.

El escándalo salió a la luz en junio de 2022 cuando una vecina de Valdemorillo encontró una mochila en la calle que contenía una cámara con imágenes de menores en ropa interior. Parece ser que el profesor había perdido esa mochila con la cámara que usaba para grabar a las alumnas y luego acusó a dos estudiantes de haberle robado el dispositivo.

Se ha constatado que el presunto agresor sexual tenía dos dispositivos de grabación, uno para clases de audiovisuales y otro para grabar a niñas de Sexto de Primaria mientras se cambiaban para Educación Física.

Después de descubrir el contenido pornográfico, la vecina entregó el dispositivo a la Guardia Civil, lo que llevó a la detención del acusado, quien fue puesto a disposición judicial. La jueza autorizó un registro en el despacho del profesor en busca de pruebas adicionales.

Según la investigación, el presunto agresor convencía a las alumnas de cambiarse de ropa en su despacho antes de la clase de Educación Física, donde se cree que tenía dispositivos de grabación instalados para cometer sus crímenes.

Tras la detención y el registro en su despacho, la Guardia Civil incautó numerosos discos duros y un ordenador con archivos de imágenes, algunos de los cuales han sido imposibles de acceder. El profesor quedó en libertad con medidas cautelares, pero se le prohibió acercarse al centro educativo y otros establecimientos escolares.