Crónica Madrid.

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El Dragón de La Elipa: símbolo de un barrio y de la generación EGB que ignora la crisis de los 40.

El Dragón de La Elipa: símbolo de un barrio y de la generación EGB que ignora la crisis de los 40.

El emblemático Dragón de La Elipa, ubicado en el distrito de Ciudad Lineal en Madrid, celebra su 44 aniversario desde su construcción en 1981 durante la alcaldía de Enrique Tierno Galván. Este singular parque infantil no solo sirve como un punto de encuentro para los vecinos, sino que también se ha convertido en un símbolo nostálgico para aquellos que vivieron su infancia en la conocida 'generación EGB'.

Originalmente concebido como un simple parque infantil, el Dragón ha trascendido su propósito inicial, transformándose en un icono local. Sus más de dos metros de altura, realizados en hormigón verde, con escamas que estimulan la imaginación infantil, han invitado a miles de niños a explorar sus misteriosas entrañas y deslizarse por su lengua roja, que funciona como un atractivo tobogán.

Uno de los factores que catapultaron al Dragón de La Elipa a la fama fue su aparición en 'Barrio Sésamo', el aclamado programa infantil que acompañó a generaciones de españoles en una época en la que la televisión solo contaba con dos canales. Los pequeños, después de un largo día en la escuela, se reunían para ver las aventuras de Espinete y Don Pimpón, concluyendo sus episodios con el emblemático Dragón entre los créditos.

Este dragón de Ciudad Lineal, lejos de ser rival de las criaturas fantásticas de ficciones como 'Juego de Tronos', ha prosperado en ternura y nostalgia. Difícilmente quienes alcanzan los 40 años pueden caminar por esta zona sin recordar con cariño los grandes ojos y la lengua ardiente de su dragón de la infancia.

A lo largo de los años, el Dragón ha soportado el paso del tiempo, y aunque parece haber evitado una crisis de mediana edad, ha requerido ciertos 'retoques'. A raíz del abandono y actos de vandalismo, en 2008 la Junta Municipal de Ciudad Lineal tomó la decisión de eliminar la lengua-tobogán y sellar la boca de la escultura, dado que la atracción infantil ya no cumplía con los estándares de seguridad vigentes.

En 2010, el vecindario comenzó a manifestar su descontento ante un posible proyecto para sustituir esta icónica figura mediante un concurso para una nueva escultura. Tanto el PP como el PSOE promovieron una iniciativa para "dignificar" al Dragón de La Elipa, lo que provocó la oposición de IU, preocupada por la posibilidad de reemplazar la figura original. La comunidad abogaba por la rehabilitación del dragón, buscando mantener su esencia y hacerla segura para los niños.

Finalmente, después de diez años de incertidumbre, el Dragón de La Elipa recibió una nueva oportunidad en 2020. En medio de la pandemia, el Gobierno de coalición PP-CS inauguró un renovado parque infantil, con una inversión de 156.000 euros. Se realizaron trabajos de pintura y actualización de la escultura, se reemplazó el suelo del área de juegos e se incorporaron nuevas instalaciones que ahora complementan la obra. El tobogán fue reubicado y, además, se añadió un torreón medieval, convirtiendo el espacio en un atractivo aún más completo para los pequeños del barrio.

El Dragón de La Elipa, parte integral de la vida comunitaria, ha sido escenario de diversas actividades como manifestaciones, eventos deportivos y reuniones sociales, incluso inspiró el nombre de un centro social okupado conocido como La Dragona. Cuarenta y cuatro años después de su llegada a La Elipa, este dragón continúa siendo el alma del barrio, igual que lo fue para los niños de la 'generación EGB' y sigue siéndolo para la nueva generación de sus hijos.