Detenidas seis personas en Leganés por explotación sexual y tráfico de drogas
Seis arrestos en Leganés por explotación sexual y tráfico de drogas en un operativo que revela la estructura y control de una organización criminal.
La Policía Nacional ha arrestado a seis personas en Leganés, incluyendo tres hombres y tres mujeres, en una operación contra una organización criminal dedicada a la explotación sexual y al tráfico de drogas. La operación, que culminó con la clausura temporal de un local y un piso anexo, revela una estructura que controlaba a las víctimas mediante videograbaciones y amenazas.
El proceso investigativo, iniciado en noviembre de 2025, evidenció que las víctimas eran sometidas a jornadas de hasta 13 horas, sin posibilidad de abandonar los locales y sin espacio suficiente para sus pertenencias o descanso. La organización repartía los beneficios en un 50% entre los responsables y las víctimas, quienes, sin embargo, no recibían el dinero y eran sancionadas por incumplir las normas.
Además, las autoridades detectaron que en los inmuebles se vendían drogas ilícitas, suministradas por el hermano y la pareja de la principal investigada. Las víctimas eran forzadas a consumirlas durante los servicios y a atender a clientes en domicilios particulares, incluso tras el cierre del local.
El operativo llevó a la intervención de sustancias estupefacientes, material informático y documentación en registros realizados en octubre. Los arrestados enfrentan cargos por delitos de explotación sexual, organización criminal, tráfico de drogas y agresión sexual.
Este caso pone en evidencia las dificultades para erradicar redes de explotación en entornos urbanos donde la clandestinidad y la impunidad dificultan las investigaciones. La prioridad política en los próximos meses será fortalecer los mecanismos de control y protección a las víctimas, en un contexto de creciente preocupación social por estos delitos.
A largo plazo, la operación refleja la necesidad de una estrategia integral que combata no solo la explotación, sino también las raíces sociales y económicas que permiten la existencia de estas organizaciones. La colaboración entre fuerzas policiales y servicios sociales será clave para prevenir futuros casos y ofrecer alternativas a las víctimas.