Crónica Madrid.

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Coste de la ZBE en Madrid: hasta 9.000 millones para reemplazar coches sin etiqueta, revela Dvuelta.

Coste de la ZBE en Madrid: hasta 9.000 millones para reemplazar coches sin etiqueta, revela Dvuelta.

El próximo año 2026 marcará un hito en la movilidad urbana de Madrid con la implementación de nuevas restricciones en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Esta normativa afectará a más de 300.000 vehículos que carecen de etiqueta ambiental, lo que representa aproximadamente el 15% del total de vehículos registrados en la capital. Según un análisis presentado por la organización Dvuelta, esta medida podría llevar a un coste de entre 6.000 y 9.000 millones de euros para los hogares y pequeños emprendedores localizados en la ciudad.

El estudio de Dvuelta advierte que el reemplazo de un vehículo no conforme con la próxima normativa podría requerir una inversión que oscila entre 20.000 y 30.000 euros, cifra que se considera "moderada". Esta situación ha sido calificada como un "castigo económico" para un amplio espectro de la población madrileña afectada por estas restricciones.

Pedro Javaloyes, portavoz de Dvuelta, señala que se está imponiendo un gasto forzado a decenas de miles de madrileños que no refleja adecuadamente ni la situación medioambiental ni las condiciones económicas actuales. Javaloyes destaca la injusticia de estas medidas, ya que perjudican desproporcionadamente a quienes tienen menos recursos.

El impacto de las ZBE se observa con mayor claridad en los distritos periféricos y en aquellas áreas con un menor nivel de ingresos, como Carabanchel, Villaverde, Usera, Vallecas y Vicálvaro. En estas zonas, más del 35% de los hogares dependen de vehículos que serán prohibidos a partir del 1 de enero de 2026, muchos de los cuales tienen más de diez años de antigüedad y carecen de la etiqueta ambiental correspondiente.

Además, las pequeñas y medianas empresas se verán obligadas a afrontar un coste adicional que podría amenazar su viabilidad. Javaloyes argumenta que un vehículo diésel que todavía opera eficientemente no dejará de ser útil el 1 de enero, sino que simplemente será designado como inservible. Critica que la lógica detrás de estas regulaciones es un claro reflejo de la falta de planificación del gobierno y su obsesión por regular en lugar de resolver problemas reales.

Dvuelta también cuestiona la validez del argumento sobre "la calidad del aire en Madrid" como justificación para estas limitaciones. Aseguran que muchos de los trabajadores afectados no tienen acceso a un transporte público adecuado, especialmente aquellos que laboran en turnos o que requieren mover mercancías, al tiempo que subrayan la ausencia de ayudas efectivas para la renovación de vehículos.

De acuerdo con el informe, más de la mitad de los ingresos generados por multas en circulación en Madrid provienen de infracciones relacionadas con las ZBE, lo que pone en entredicho las verdaderas motivaciones del Ayuntamiento detrás de estas restricciones.

El impacto medioambiental del desmantelamiento de vehículos actuales no se ha tenido en cuenta, y la fabricación de nuevos vehículos presenta un balance ecológico mucho más negativo, según el estudio. El régimen de ZBE ha enfrentado múltiples desafíos legales, y la ordenanza correspondiente fue declarada irregular por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid el año pasado. La situación actualmente está bajo el escrutinio del Tribunal Supremo tras un recurso presentado por el Consistorio madrileño.

Javaloyes critica que el Ayuntamiento continúe con la implementación de esta normativa a pesar de la decisión judicial en contra, argumentando que lo más razonable sería suspenderla hasta que se tome una decisión final en el litigio. Impulsar restricciones que han sido anuladas por la justicia no solo es un acto de irresponsabilidad política, sino también administrativa, en un contexto legal aún pendiente de resolución.

En este marco, Dvuelta exige detener la aplicación de la norma, al menos hasta que el Tribunal Supremo determine el resultado del recurso. Asimismo, proponen un calendario escalonado que facilite a los ciudadanos y a las empresas la planificación adecuada para la sustitución de sus vehículos.

Se plantea también la necesidad de establecer un plan de ayudas reales y directas para la renovación del parque automovilístico, enfocándose en los sectores menos favorecidos, así como en autónomos y pymes que dependen de su vehículo para trabajar. Además, insisten en la importancia de mantener los vehículos bien cuidados mediante un sistema de verificación que evalúe sus niveles de emisiones.

Finalmente, Dvuelta llama a mejorar las opciones de transporte público y aparcamiento disuasorio, garantizando así que los desplazamientos desde los barrios periféricos hacia el centro de la ciudad sean factibles, seguros y eficientes, y abogan por incentivar medidas de movilidad compartida como el carsharing y el transporte colectivo.

La necesidad de garantizar la transparencia en los datos medioambientales también es un punto clave en su argumentación, lo que permitiría a la ciudadanía comprender el impacto real de las políticas adoptadas y evaluar su efectividad.