Cierre del túnel de la M-30 en salida hacia la A-5 por obras hasta agosto
Desde el 3 hasta el 24 de agosto, el túnel en sentido salida de la M-30, que conecta con la A-5, permanecerá cerrado en su totalidad. Esta intervención forma parte de la conexión del nuevo túnel que soterrará la A-5 bajo la avenida de Portugal. La obra busca facilitar la integración del Paseo Verde del Suroeste y mejorar la movilidad en la zona.
El Ayuntamiento de Madrid ha planificado un dispositivo especial para mitigar las afecciones al tráfico. Las tareas principales incluyen la demolición de la losa de hormigón de la rampa de salida del túnel actual y la instalación de catorce vigas de gran tamaño. La demolición permitirá avanzar en la estructura definitiva y conectar los nuevos tramos del túnel con la futura zona peatonal y verde.
Estas obras tienen implicaciones directas en la circulación, ya que el desvío obligatorio afectará tanto a los vehículos que circulan en dirección A-5 como a los que ingresan desde la M-30. Se recomienda a los conductores planificar rutas alternativas, utilizando vías como la A-42, la Vía Lusitana o la A-6, según el origen y destino. El cierre del desvío en la salida a Casa de Campo también afectará la movilidad en la zona.
La ejecución de estas tareas se enmarca en un proceso de transformación urbana que busca reducir la barrera física que ha separado a los barrios de Latina y Moncloa desde 1968. La finalización del nuevo túnel está prevista para septiembre, y en los meses siguientes se iniciará la urbanización del Paseo Verde del Suroeste, un proyecto que refleja la apuesta del Ayuntamiento por mejorar la calidad de vida en la ciudad.
Este proyecto forma parte de un plan de movilidad y urbanismo que responde a las demandas de integración social y sostenibilidad. La demolición y construcción del nuevo túnel representan un paso importante en la modernización de la infraestructura urbana. La apertura definitiva del túnel facilitará la descongestión del tráfico y potenciará la conectividad entre diferentes distritos madrileños.
De cara al futuro, la obra simboliza la voluntad de transformar un espacio emblemático en un eje verde y peatonal. La iniciativa responde a la necesidad de reducir la dependencia del vehículo privado y promover entornos urbanos más sostenibles. La culminación de estas obras marcará un hito en la planificación urbana de Madrid y en la política de movilidad de la ciudad.