• lunes 26 de septiembre del 2022
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Almudena es ya 'Grande de Madrid' al transformarse en Hija Predilecta de la ciudad más importante, personaje principal de sus novelas

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MADRID, 13 Jun.

La autora madrileña Almudena Grandes (1960-2021) ha recibido este lunes en el Teatro Español, a título póstumo, la distinción de Hija Predilecta de Madrid en un emotivo acto en el que participaron familiares, amigos y personalidades de todo el mundo de la Política y la Cultura.

Se materializaba de esta manera el acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de la región en la sesión de febrero por el que se aprobaba el ascenso de la autora de 'El corazón helado' como Hija Predilecta de Madrid a título póstumo. Todos los conjuntos votaron a favor, salvo Vox, que se opuso.

El viudo de la autora, el poeta Luis García Montero, ha recogido la distinción de manos del presidente del Pleno, Borja Fanjul, acompañado de sus tres hijos, Mauro, Irene y Elisa. En este instante todo el teatro se puso de pie y ha irrumpido en aplausos a lo largo de múltiples minutos, un ademán que se ha repetido al terminar el acto.

Ha ejercido como profesora de liturgias la directiva del Teatro Español, Natalia Menéndez, quien dió paso a los amigos que han intervenido en el homenaje, como el cantautor Joaquín Sabina, quien ha señalado que Grandes no puede ser "póstuma" por el hecho de que prosigue viva en sus libros y en los poemas de (su viudo) Luis García Montero.

La actriz Blanca Portillo y la autora Marta Sanz han leído sendos cuentos, al paso que García Montero ha recitado el 'Fandango de Lavapiés', acompañado al piano. El poeta ha recordado que "el Ayuntamiento institucionalmente representa a un pueblo, el de Madrid, que demostró con el corazón en la mano y los ojos en los libros, el cariño que sentía por Almudena".

"Cuando uno tiene pérdida grande, resulta bien difícil hallar sentido a la vida. Pero el cariño, la amistad, la emoción, provoca que de a poco le hallemos sentido a una vida donde estamos flotando tras la pérdida de Almudena", ha señalado ahora.

Han acudido también varias personalidades y políticos, como el exmagistrado Baltasar Garzón, el músico Miguel Ríos o los cronistas Jesús Maraña o Mónica Carrillo. Entre el patio de sillas estuvieron presentes el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños; la encargada de Cultura del Ayuntamiento, Andrea Levy; el representante socialista en la Asamblea, Juan Lobato, o la representante de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Alejandra Jacinto.

Desde Cibeles han acudido el concejal de Centro y Salamanca, José Fernández; la representante socialista, Mar Espinar, y todos y cada uno de los ediles del Grupo; la representante de Más Madrid, Rita Maestre, tal como múltiples concejales del Grupo como Carolina Pulido o Pilar Sánchez. Por una parte de Ciudadanos ha acudido el concejal Martín Casariego.

Grandes nació en Madrid en 1960. Cuando era pequeña, siempre y en todo momento se refugió en la literatura al no ser jamás escogida para ser el angelito o la Virgen María en las funcionalidades de Navidad del instituto por ser "altísima" y "muy morocha".

Lo que mucho más gozaba era leer, pero asimismo le agradaba redactar cuentos. Su tía abuela le animaba a ello todos todos los domingos, mientras que su padre y tíos veían el fútbol y sus primos dibujaban para "no incordiar" a los mayores. "Yo comencé a redactar merced al fútbol", apuntó la autora en distintas oportunidades, que siempre y en todo momento reanudaba exactamente el mismo cuento pues no le daba tiempo a terminarlo.

Un punto de cambio en su vocación y carrera literaria fue una versión infantil de la 'Odisea' que le obsequió su abuelo, Manolo Grandes, por su Primera Comunión. Tiempo después, Almudena entendió que este obsequio fue el mucho más apreciado si bien no le hiciese tanta ilusión como el tutú de color azul que había pedido.

Se licenció en Geografía y también Historia por la Universidad Complutense (UCM), siguiendo el consejo de su madre de estudiar "una carrera de chicas", y tras trabajar "a destajo" en distintas editoriales se dio a saber en el año 1989 merced a 'Las edades de Lulú', una obra que escribió levantándose a las seis de la mañana, el tiempo que lograba rasguñar mientras que seguía haciendo un trabajo y llevaba al instituto a su hijo, Mauro.

Esta novela erótica fue un rotundo éxito. Ganó el Premio Sonrisa Vertical, en la editorial Tusquets, y la lanzó a la popularidad, si bien Grandes siempre y en todo momento sostuvo que ella no deseaba ser conocida, deseaba ser autora. Y lo logró.

Fue con su tercera novela, 'Malena es un nombre de tango', en el momento en que llegó su consagración determinante como entre las escritoras escenciales del panorama narrativo. 'Atlas de geografía humana', 'Los aires bien difíciles', 'Castillos de Cartón' fueron otras de sus reconocidas proyectos. En todas y cada una ellas se aborda la memoria histórica de España.

Esta fue una cuestión clave en la carrera de Almudena. De pequeña, mientras que asistía a su madre en la cocina, le preguntó quién era la mujer negra con una falda de plátanos que aparecía en la gaceta Hola! Lo que mucho más le sorprendió fue que su abuela, según le contó en ese instante su madre, había visto bailar en un teatro de Madrid a Josephine Baker, el nombre de aquella mujer que aparecía en la fotogragía de la gaceta.

En ese exacto instante fue en el momento en que Grandes se percató de que "el avance no es una línea recta", pues ella alardeaba que era mucho más actualizada que su madre, y que su madre era mucho más actualizada que su abuela. Pero ese hecho, que su abuela viese bailar en un teatro de la ciudad más importante a una mujer negra con una falda de plátanos, le logró ver que se confundía. Y empezó a saber en la crónica de su país.

'El corazón helado', para bastantes su obra cima, es la obra sobre la memoria donde cuenta las historias entrecruzadas de 2 familias tras la Guerra Civil. Como ella misma reconoció en distintas oportunidades, fue un antes y un después en su trayectoria. Se documentó tanto, leyó tal proporción de libros sobre la cuestión que sintió que le quedaban aún muchas novelas, en tanto que los españoles viven "sobre una mina de oro".

Fue tal como empezó a pergeñar sus 'Capítulos de una Guerra Interminable', un emprendimiento configurado en seis novelas sobre la posguerra. En 2010, publicó 'Inés y la alegría', primer título de la serie donde aborda la invasión del Valle de Arán por un ejército de 4.000 hombres en 1944 para acabar con la principiante dictadura de Francisco Franco. Con ella ganó el Premio de la Crítica de Madrid, el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz.

Tras esta publicación prosiguieron 'El lector de Julio Verne' (2012), sobre la guerrilla en la Sierra Sur de Jaén y el importancia de Cencerro; 'Las tres bodas de Manolita' (2014), que aborda el día a día de madrileños en la posguerra y de qué forma subsistir en un ambiente marcado por la prisión y las delaciones; 'Los pacientes del doctor García' (2017; Premio Nacional de Narrativa), sobre la red de evasión de jerarcas nazis, o 'La madre de Frankenstein' (2020), que cuenta con precisión de qué manera el nacionalcatolicismo invadía todos y cada uno de los puntos de la vida de los españoles. La serie va a quedar incompleta a falta del último libro, 'Mariano en el Bidasoa'.

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